'Cuando me paro a contemplar mi estado...', de Garcilaso de la Vega | Poema

Título: Cuando me paro a contemplar mi estado...
Autor: Garcilaso de la Vega
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Soneto I

 

Cuando me paro a contemplar mi estado
y a ver los pasos por do me ha traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado;

mas cuando del camino estó olvidado,
a tanto mal no sé por do he venido;
sé que me acabo, y más he yo sentido
ver acabar conmigo mi cuidado.

Yo acabaré, que me entregué sin arte
a quien sabrá perderme y acabarme
si ella quisiere, y aun sabrá querello;

que, pues, mi voluntad puede matarme,
la suya, que no es tanto de mi parte,
pudiendo, ¿qué hará sino hacello?

 

  • ¡Oh dulces prendas por mi mal halladas...

    ¡Oh dulces prendas, por mi mal halladas,
    dulces y alegres cuando Dios quería
    Juntas estáis en la memoria mía,
    y con ella en mi muerte conjuradas!
    ¿Quién me dijera, cuando en las pasadas
    horas qu'en tanto bien por vos me vía,
    que me habíades de ser en algún día
    con tan grave dolor representadas?
    ...

  • Escrito está en mi alma vuestro gesto...

    Escrito está en mi alma vuestro gesto,
    y cuanto yo escrebir de vos deseo;
    vos sola lo escrebistes, yo lo leo
    tan solo, que aun de vos me guardo en esto.
    En esto estoy y estaré siempre puesto;
    que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
    de tanto bien lo que no entiendo creo,
    tomando ya la fe por presupuesto.
    ...

  • Cuando me paro a contemplar mi estado...

    Cuando me paro a contemplar mi estado
    y a ver los pasos por do me ha traído,
    hallo, según por do anduve perdido,
    que a mayor mal pudiera haber llegado;
    mas cuando del camino estó olvidado,
    a tanto mal no sé por do he venido;
    sé que me acabo, y más he yo sentido
    ver acabar conmigo mi cuidado.
    ...

  • Anónimo

    Niños soldados, mozos capitanes,
    sargentos que en su vida han visto guerra,
    generales en cosas de la tierra,
    almirantes con damas muy galantes.
    Alféreces de bravos ademanes,
    nueva milicia que la antigua encierra,
    hablar extraño, parecer que a tierra,
    turcos rapados, crespos alemanes.
    ...

  • Lope de Vega

    Noche fabricadora de embelecos,
    loca, imaginativa, quimerista,
    que muestras al que en ti su bien conquista,
    los montes llanos y los mares secos;
    habitadora de celebros huecos,
    mecánica, filósofa, alquimista,
    encubridora vil, lince sin vista,
    espantadiza de tus mismos ecos;
    ...

  • Gutierre de Cetina

    Horas alegres que pasáis volando
    porque a vueltas del bien mayor mal sienta;
    sabrosa noche que en tan dulce afrenta
    el triste despedir me vas mostrando;
    importuno reloj, que apresurando
    tu curso, mi dolor me representa;
    estrellas con quien nunca tuve cuenta,
    que mi partida vais acelerando;
    ...

  • Francisco de Figueroa

    Maldito seas, Amor, perpetuamente:
    tu nombre, tu saeta, venda y fuego:
    tu nombre, que con tal desasosiego
    me fuerza a andar perdido entre la gente;
    tu flecha, que me hizo así obediente
    de aquella falsa, de quien ya reniego;
    tu venda, con que me hiciste ciego
    y así juzgué por ángel la serpiente;
    ...