'Cuando me paro a contemplar mi estado...', de Garcilaso de la Vega | Poema 🎧📚

Título: Cuando me paro a contemplar mi estado...
Autor: Garcilaso de la Vega
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Soneto I

 

Cuando me paro a contemplar mi estado
y a ver los pasos por do me ha traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado;

mas cuando del camino estó olvidado,
a tanto mal no sé por do he venido;
sé que me acabo, y más he yo sentido
ver acabar conmigo mi cuidado.

Yo acabaré, que me entregué sin arte
a quien sabrá perderme y acabarme
si ella quisiere, y aun sabrá querello;

que, pues, mi voluntad puede matarme,
la suya, que no es tanto de mi parte,
pudiendo, ¿qué hará sino hacello?

 

¡Oh dulces prendas por mi mal halladas...

¡Oh dulces prendas, por mi mal halladas,
dulces y alegres cuando Dios quería
Juntas estáis en la memoria mía,
y con ella en mi muerte conjuradas!
¿Quién me dijera, cuando en las pasadas
horas qu'en tanto bien por vos me vía,
que me habíades de ser en algún día
con tan grave dolor representadas?
...

Escrito está en mi alma vuestro gesto...

Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escrebir de vos deseo;
vos sola lo escrebistes, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
...

Cuando me paro a contemplar mi estado...

Cuando me paro a contemplar mi estado
y a ver los pasos por do me ha traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado;
mas cuando del camino estó olvidado,
a tanto mal no sé por do he venido;
sé que me acabo, y más he yo sentido
ver acabar conmigo mi cuidado.
...

Libros

Niños soldados, mozos capitanes...

Niños soldados, mozos capitanes,
sargentos que en su vida han visto guerra,
generales en cosas de la tierra,
almirantes con damas muy galantes.
Alféreces de bravos ademanes,
nueva milicia que la antigua encierra,
hablar extraño, parecer que a tierra,
turcos rapados, crespos alemanes.
...

Lope de Vega

A mis soledades voy...

A mis soledades voy.
De mi soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.
¡No sé qué, tiene la aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo
no puedo venir más lejos!
...

Francisco de Terrazas

Soneto a una dama que despabiló una vela con los dedos

El que es de algún peligro escarmentado,
suele temerle más que quien lo ignora,
por eso temí el fuego en vos, señora,
cuando de vuestros dedos fue tocado.
Mas, ¿vistes qué temor tan excusado
del daño que os hará la vela agora?
Si no os ofende el vivo que en mí mora
¿cómo os podrá ofender luego pintado?
...

Gutierre de Cetina poemas

Madrigal

Ojos claros, serenos,
si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué, si me miráis, miráis airados?
Si cuando más piadosos,
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay tormentos rabiosos!
...