'Al margen de Horacio. Las horas sucesivas', de Jorge Guillén | Poema 🎧📚

Título: Al margen de Horacio. Las horas sucesivas
Autor: Jorge Guillén
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Al margen de Horacio - Las horas sucesivas

 
Llueve torrencialmente.
¡Qué ganas de beber! No quiero vino.
dame un jugo de fruta.
¡Cómo tiemblan, se tuercen bajo el agua
con viento los ramajes!

Es muy temprano. Ven.
El sueño matutino es delicioso:
apenas ver la luz mientras se duerme,
casi se duerme, retrasando el día.

¿No duermes? Bien así. Más te acaricio,
más me abandono yo, más te abandonas,
muy felices o como si lo fuéramos,
¿y no lo somos ya si lo creemos?

Cuando cese la lluvia,
la tierra del jardín olerá a tierra.
No habrá mejor fragancia.
Y después vendrá el día con sus horas
fugaces, nunca sueltas,
nunca sin sus raíces,
a pasado y futuro encadenadas.
¿Cómo aislar en el aire los momentos?

 

Enemigo

- ¿Tiene usted enemigos?
- Uno sólo:
el que me simplifica.
Críticos, casi críticos, veloces,
repiten frases fuera de contexto.
Y sin haber leído juzgan,
rudos.
"El mundo está bien hecho."
...

Al margen de Horacio. Las horas sucesivas

Llueve torrencialmente.
¡Qué ganas de beber! No quiero vino.
dame un jugo de fruta.
¡Cómo tiemblan, se tuercen bajo el agua
con viento los ramajes!
Es muy temprano. Ven.
El sueño matutino es delicioso:
apenas ver la luz mientras se duerme,
...

Federico García Lorca

Preciosa y el aire

Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.
El silencio sin estrellas,
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.
...

Fernando Celada

Nublos

Ausencia quiere decir olvido,
decir tinieblas, decir jamás.
Las aves pueden volver al nido,
pero las almas que se han querido,
cuando se alejan no vuelven más.
¿No te lo dice la luz que expira?
¡Sombra es la ausencia, desolación!
Si tantos sueños fueron mentira,
¿por qué se queja cuando suspira
tan hondamente mi corazón?
...

Federico García Lorca

Burla de don Pedro a caballo

Por una vereda
venía Don Pedro.
¡Ay cómo lloraba
el caballero!
Montado en un ágil
caballo sin freno,
venía en la busca
del pan y del beso.
...

Federico García Lorca

San Rafael - Córdoba

Coches cerrados llegaban
a las orillas de juncos
donde las ondas alisan
romano torso desnudo.
Coches, que el Guadalquivir
tiende en su cristal maduro,
entre láminas de flores
y resonancias de nublos.
...