'Sátira contra los malos escritores de este siglo', de José Gerardo de Hervás | Poema 🎧📚

Título: Sátira contra los malos escritores de este siglo
Autor: José Gerardo de Hervás
Narrador: Francisco Fernández

 

Sátira contra los malos escritores

 

No censures mi intento, oh Lelio amigo,
pues sabes cuánto tiempo he contrastado
el fatal movimiento que ahora sigo.

Ya toda mi cordura se ha acabado,
ya llegó la paciencia al postrer punto,
y la atacada mina se ha volado.

Protesto que pues hablo en el asunto,
ha de ir lo de antaño y lo de hogaño,
y he de echar el repollo todo junto.

Las piedras que mil dias ha que apaño,
he de tirar sin miedo, aunque con tiento,
por vengar el común y propio daño.

Baste ya de un indigno sufrimiento,
que reprimió con débiles reparos
la justa saña del conocimiento.

He de seguir la senda de los raros:
que mendigar sufragios de la plebe,
acarrea perjuicios harto caros.

Y ya que otro no chista ni se mueve,
quiero yo ser satírico Quijote
contra todo escritor follón y aleve.

Guerra declaro a todo monigote,
y pues sobran justisimos pretextos,
palo habrá de los pies hasta el cogote.

No me amedrentes, Lelio, con tus gestos
que ya he advertido que el callar a todo
es confundirse tontos y modestos.

En vano intentas con severo modo
serenar el furor que me arrebata;
ni a tus pánicos miedos me acomodo.

¿Quieres que aguante más la turba ingrata
de tanto necio, idiota presumido,
que vende plomo por preciosa plata?

¿Siempre he de oír no más? ¿No permitido
me ha de ser el causarles un mal rato,
por los muchos peores que he sufrido?

También yo soy, al uso, literato,
y sé decir romboides, turbillones,
y blasfemar del viejo Peripato.

Bien sabes que imprimí unas conclusiones,
y en famoso teatro argüí recio,
fiando mi razón de mis pulmones.

Sabes con cuánto afán busco y aprecio
un libro de edición elzeviriana
y le compro (aunque ayune) a todo precio...

Voy a la biblioteca, allí procuro
pedir libros que tengan mucho tomo,
con otros chicos de lenguaje oscuro.

Apunto en un papel, que pesa el plomo,
que Dioscórides fue grande herbolario,
según refiere Wandenlarchk el romo.

Y allego de noticias un armario,
que pudieran muy bien, según su casta,
aumentar el Mercurio Literario.

Hablo francés aquello que me basta
para que no me entiendan, ni yo entienda,
y fermentar la castellana pasta.

Y aun por eso me choca la leyenda
en que no arriba hallarse un apanaje
bien entendido que al discreto ofenda.

Batir en ruina, es célebre pasaje
para adornar una española pieza,
aunque Galvan no entienda tal potaje.

¿Qué es esto, Lelio? ¿Mueves la cabeza?
¿Que no me crees, dices? ¿Que yo mismo
aborrezco tan bárbara simpleza?

Tienes, Lelio, razón; de este idiotismo
abomino el ridículo ejercicio,
y huyo con gran cuidado de su abismo.

La práctica de tanto error y vicio
es, empero (según te la he pintado),
de un moderno escritor sabido oficio.

Hácele la ignorancia más osado,
y basta que no sepa alguna cosa,
para escribir sobre ella un gran tratado.

Y si acaso otra pluma más dichosa
en docto escrito deleitando instruye,
se le exalta la bilis envidiosa.

Y en fornido volumen, que construye,
(empuñando por pluma un varapalo),
le acribilla, le abrasa, le destruye.

Ultrajes y dicterios son regalo
de que abundan tan torpes escrituras,
siendo cada palabra un fuerte palo.

En todo lo demás camina a oscuras,
y el asunto le olvida, o le defiende
con simplezas e infieles imposturas.

Su ciencia sólo escriba en lo que ofende,
y como él diga desvergüenzas muchas,
la razón, ni la busca, ni la entiende.

 

 

José Gerardo Hervás y Cobo de la Torre nació en Esles de Cayón en el siglo XVII. Fue clérigo, abogado, poeta y un terrible crítico con el seudónimo de “Jorge Pitillas”.

Su poesía se encuadra dentro de la corriente que imperaba en la primera mitad del siglo XVIII que reaccionaba contra los excesos barrocos y el exceso de inventiva.

Su obra más destacada es “Sátira contra los malos escritores” (1742), publicada en el “Diario de los Literatos Españoles”. Se trata de una obra poética en tercetos en forma de epístola a un amigo, donde cita a los clásicos y ataca los barbarismos y la ignorancia de la literatura francesa e inglesa.

Se piensa que murió sobre el año 1742.

Sátira contra los malos escritores de este siglo

No censures mi intento, oh Lelio amigo,
pues sabes cuánto tiempo he contrastado
el fatal movimiento que ahora sigo.
Ya toda mi cordura se ha acabado,
ya llegó la paciencia al postrer punto,
y la atacada mina se ha volado.
Protesto que pues hablo en el asunto,
ha de ir lo de antaño y lo de hogaño,
...

Libros

Sátira contra los malos escritores de este siglo

No censures mi intento, oh Lelio amigo,
pues sabes cuánto tiempo he contrastado
el fatal movimiento que ahora sigo.
Ya toda mi cordura se ha acabado,
ya llegó la paciencia al postrer punto,
y la atacada mina se ha volado.
Protesto que pues hablo en el asunto,
ha de ir lo de antaño y lo de hogaño,
...

Diego de Torres Villarroel

Pago que da el mundo a los poetas

Dícese de Quevedo que fue claro
y que en algunas coplas está obsceno;
Góngora puede ser que fuese bueno,
pero ya sus comentos le hacen raro.
El Calderón, que nos lo venden caro,
sólo de lo amatorio fue muy lleno
y nos dejó en la cómia un veneno
que nos hemos bebido sin reparo.
...

Fray Diego González

El murciélago alevoso

Instaba Mirta bella
cierta noche formando en su aposento,
con gracioso talento,
una tierna canción: y porque en ella
satisfacer a Delio meditaba,
que de su fe dudaba,
con vehemente expresión le encarecía
el fuego que en su casto pecho ardía.
...

Diego de Torres Villarroel

Confusión y vicios de la corte

Mulas, médicos, sastres y letrados,
corriendo por las calles a millones;
duques, lacayos, damas y soplones,
todos sin distinción arrebujados;
gran chusma de hidalguillos tolerados,
cuyo examen lo hicieron los doblones,
y un pegujal de diablos comadrones,
que les tientan la onda a los casados;
...