'Arguye de inconsecuentes el gusto y la censura...', de sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695)

Título: Arguye de inconsecuentes el gusto y la censura de los hombres que en las mujeres acusan lo que causa
Autor: Sor Juana Inés de la Cruz
Narrador: Francisco Fernández

 

Arguye de inconsecuentes el gusto y la censura de los hombres que en las mujeres acusan lo que causa

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia,
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo,
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión, ninguna gana;
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por crüel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?

Mas, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,  
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada
o la que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

 

NOTAS DE LA EDICIÓN


11 - "liviandad": 'Incontinencia, especialmente hablando de las mujeres'.
13 - "parecer quiere": 'parecerse'; "denuedo": 'valor, intrepidez'.
15 - "coco": 'Figura espantosa y fea o gesto semejante de la mona que se hace para espantar y contener a los niños'.
19 - "Thais": cortesana griega que acompañó a Alejandro Magno en su expedición a Asia.
20 - "Lucrecia": esposa de Tarquino Colatino, célebre por su virtud y por su fidelidad conyugal.
30 - "recatar": 'Encubrir u ocultar alguna cosa que no se quiere se vea o sepa. Úsase muchas veces como verbo recíproco'.
37 - "templada": 'Moderada, contenida y parca en la comida o bebida o en algún otro apetito o pasión'.
68 - "diablo, carne y mundo": según el catecismo, los tres enemigos del alma.


* Estas redondillas de sor Juana contra quienes critican a las mujeres son quizá uno de sus textos más conocidos. El tema gozaba de una larga tradición literaria. Recuérdense, por ejemplo, otras redondillas de Juan de la Encina, "Contra los que dicen mal de las mujeres", y que comenzaban así: 'Miremos lo que es razón...'.

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