'Desde la torre', de Francisco de Quevedo (1580-1645)

Título: Desde la torre
Autor: Francisco de Quevedo
Narrador: Francisco Fernández

 

Desde la torre

Retirado en la paz de estos desiertos,
con pocos, pero doctos libros juntos,
vivo en conversación con los difuntos
y escucho con mis ojos a los muertos.

Si no siempre entendidos, siempre abiertos,
o enmiendan, o fecundan mis asuntos;
y en músicos callados contrapuntos
al sueño de la vida hablan despiertos.

Las grandes almas que la muerte ausenta,
de injurias de los años, vengadora,
libra, ¡oh gran don Josef!, docta la emprenta.

En fuga irrevocable huye la hora;
pero aquélla el mejor cálculo cuenta
que en la lección y estudios nos mejora.

 

NOTAS DE LA EDICIÓN


7- "en músicos callados contrapuntos": en silenciosa armonía
8 - "sueño de la vida": 'la imaginación que es el vivir'
9-11 - Léase 'Oh gran don Josef, la docta imprenta libera, como vengadora de las injurias de los años, a las grandes almas que la muerte ausenta'.
12 - "la hora": el tiempo (metonimia)
13 - "el mejor cálculo": literalmente, 'la mejor piedrecilla', porque antiguamente se solían señalar con una pequeña piedra o "cálculo" blanco los días felices, y con uno negro los aciagos.
13-14 - Léase 'la mejor hora (la que encuentra el mejor cálculo) es aquélla que dedicamos a la lectura y al estudio, porque nos hace mejores'; "lección": lectura.


* De este soneto dijo Borges: "No faltan rasgos conceptistas [...] (escuchar con los ojos, hablar despiertos al sueño de la vida), pero el soneto es eficaz a despecho de ellos, no a causa de ellos. No diré que se trata de una transcripción de la realidad, porque la realidad no es verbal, pero sí que sus palabras importan menos que la escena que evocan o que el acento varonil que parece informarlas. ("Quevedo", en 'Otras disquisiciones'; cito por la ed. de sus 'Obras completas', II, Barcelona, Emecé, 1989, p. 41); 'La Torre': La Torre de Juan Abad, pueblo del sur de La Mancha, del que Quevedo fue señor y donde tenía una casa a la que solía retirarse.