'Desobediencia civil', de Henry David Thoreau (1849)

Título: La desobediencia civil
Autor: Henry David Thoreau
Narrador: Francisco Fernández

 

 

De todo corazón acepto el lema de que “el mejor gobierno es el que gobierna lo menos posible”, y me gustaría ver que esto se lograra pronto y sistemáticamente. En la práctica significa esto, en lo que también estoy de acuerdo: “El mejor gobierno es el que no gobierna en absoluto”; y cuando los hombres estén preparados para él, ése y no otro será el que se darán. El Gobierno es, a lo más, una conveniencia; aunque la mayoría de ellos suelen ser inútiles, y alguna vez, todos sin excepción, inconvenientes. Las objeciones puestas al hecho de contar con un ejército regular, que son muchas y de peso, y merecen prevalecer, pueden ser referidas en última instancia a la presencia de un Gobierno igual de establecido. El ejército regular no es sino el brazo armado del Gobierno permanente. Este, a su vez, aunque no representa sino el modo elegido por el pueblo de ejecutar su voluntad, es igualmente susceptible de abuso y perversión antes de que aquél pueda siquiera actuar por su mediación. Recuerden la guerra declarada contra México, pues en los comienzos del conflicto el pueblo no hubiese aprobado la agresión.

Este gobierno americano ¿qué es sino una tradición, aunque reciente, que trata de transmitirse inalterada a la posteridad, pese a ir perdiendo a cada instante retazos de su decencia? Carece de la vitalidad y la fuerza de un solo hombre vivo, pues éste puede doblegarlo a voluntad.