Poema del pecado, de José Ángel Buesa | Poema

    Poema en español
    Poema del pecado

       I 


    —“Vamos, que se hace tarde...”—me dijiste. 
    Pero yo me quedé mirando el mar, 
    con el hastío de un pecado triste, 
    pues no hay nada más triste que un pecado vulgar... 

    Tú, la mujer ajena. 
    Yo, el hombre sin ayer. 
    Ya el mar borró tus pasos en la arena, 
    pero hay cosas más hondas en un atardecer... 



       II 


    Yo me pregunto cómo fue el regreso: 
    si ya él estaba allí; 
    si tú, como otras veces, pudiste darle un beso, 
    y si al besarlo no pensaste en mí... 

    Y me pregunto lo que habrás sentido 
    si después, 
    al quitarte el vestido, 
    rodó un poco de arena hasta tus pies... 



       III 


    Ya sé que fue un pecado 
    triste y vulgar, 
    pero el viento soplaba de aquel lado 
    y se llevo el pecado sobre el mar... 

    Y, al cruzar la acera, 
    ladrón de cosas que no tienen fin, 
    para pagarte un beso a mi manera 
    fui cortando las rosas de un jardín... 



       IV 


    Tal vez mañana, 
    como hay sueños que han sido y que no son, 
    tú abrirás como siempre la ventana 
    y saldrás a esperarlo en el balcón. 

    Y, como una sorpresa, 
    como una burla fina y cruel, 
    colocarás mis flores en la mesa 
    sin que tiemble tu mano en el mantel... 



       V 


    Quizás vuelva a la playa, 
    por andar en la arena, no por ti... 
    (ya me dijiste que, aunque yo no vaya, 
    tu iras todas las tardes por allí...) 

    Y si nos tienta algún pecado 
    triste y vulgar, 
    el viento sopla siempre de aquel lado, 
    y se lo lleva todo sobre la mar...