'Frankenstein', de Mary Shelley | Audiolibro

Título: Frankenstein
Autor: Mary Shelley
Narrador: Francisco Fernández

 

Mostrar capítulos

CAPÍTULOS
 
Prólogo (00:00:09)
Primera carta (00:05:27)
Segunda carta (00:14:11)
Tercera carta (00:23:58)
Cuarta carta (00:26:39)
Diario de Robert Walton: 13 de agosto de 17... (00:37:02)
Diario de Robert Walton: 19 de agosto de 17... (00:43:25)
Relato del doctor Frankenstein)1 (00:47:42)
Relato del doctor Frankenstein)2 (01:00:16)
Relato del doctor Frankenstein)3 (01:16:29)
Relato del doctor Frankenstein)4 (01:37:12)
Relato del doctor Frankenstein)5 (01:57:00)
Relato del doctor Frankenstein)6 (02:13:40)
Relato del doctor Frankenstein)7 (02:35:02)
Relato del doctor Frankenstein)8 (03:04:16)
Relato del doctor Frankenstein)9 (03:29:29)
Relato del doctor Frankenstein)10 (03:46:36)
Relato del doctor Frankenstein)11 (04:06:47)
Relato del doctor Frankenstein)12 (04:33:17)
Relato del doctor Frankenstein)13 (04:50:59)
Relato del doctor Frankenstein)14 (05:09:20)
Relato del doctor Frankenstein)15 (05:24:24)
Relato del doctor Frankenstein)16 (05:52:10)
Relato del doctor Frankenstein)17 (06:18:09)
Relato del doctor Frankenstein)18 (06:35:30)
Relato del doctor Frankenstein)19 (06:59:20)
Relato del doctor Frankenstein)20 (07:20:52)
Relato del doctor Frankenstein)21 (07:50:52)
Relato del doctor Frankenstein)22 (08:19:22)
Relato del doctor Frankenstein)23 (08:44:25)
Relato del doctor Frankenstein)24 (09:03:47)
Prosigue el diario de Robert Walton: 26 de agosto de 17... (09:27:00)
Prosigue el diario de Robert Walton: 2 de septiembre de 17... (09:36:38)
Prosigue el diario de Robert Walton: 5 de septiembre de 17... (09:39:17)
Prosigue el diario de Robert Walton: 7 de septiembre de 17... (09:45:27)
Prosigue el diario de Robert Walton: 12 de septiembre de 17... (09:45:58)

 

Imagen
Mary Shelley

 

PRÓLOGO

El hecho en que se fundamenta esta narración imaginaria ha sido considerado por el doctor Darwin y por otros escritores científicos alemanes como perteneciente, hasta cierto punto, al campo de lo posible. No deseo que pueda creerse que me adhiero plenamente a esta hipótesis, sin embargo, al basar mi narración sobre este punto de partida no pienso haber creado solo un encadenamiento de hechos terroríficos concernientes por entero al orden sobrenatural. El acontecimiento que hace interesante esta historia no tiene las desventajas inherentes a las narraciones que tratan de espíritus o magia. Me sedujo por lo nuevo de las situaciones que podía llegar a provocar puesto que, si bien es físicamente imposible, otorga a la imaginación la posibilidad de adentrarse en las pasiones humanas con más comprensión y autoridad de las que ofrece el simple relato de hechos estrictamente reales.

 

Imagen
Audiolibro de Frankenstein, de Mary Shelley

Mary Shelley

El hecho en que se fundamenta esta narración imaginaria ha sido considerado por el doctor Darwin y por otros escritores científicos alemanes como perteneciente, hasta cierto punto, al campo de lo posible. No deseo que pueda creerse que me adhiero plenamente a esta hipótesis, sin embargo, al basar mi narración sobre este punto de partida no pienso haber creado solo un encadenamiento de hechos terroríficos concernientes por entero al orden sobrenatural.


Albert Camus

Hoy mamá ha muerto. O quizá ayer. No lo sé. Recibí un telegrama del asilo: «Falleció su madre. Entierro mañana. Sentidas condolencias.» Pero no quiere decir nada. Quizá haya sido ayer.


George Orwell

Era un día frío y luminoso de abril y los relojes estaban dando las trece. Winston Smith, con la barbilla clavada en el pecho en un esfuerzo por escapar al desagradable viento, pasó a toda prisa entre las puertas de cristal de las Casas de la Victoria, aunque no lo bastante rápido para impedir que se colara tras él un remolino de polvo y suciedad.


Ernest Hemingway

Era un viejo que pescaba solo en un esquife en la corriente del Golfo y llevaba ochenta y cuatro días sin hacer una sola captura. Los primeros cuarenta días le había acompañado un muchacho. Pero, después de tantos días sin pescar un solo pez, los padres del chico dijeron que el viejo estaba decidida e irremediablemente salao, lo que equivale al colmo de la mala suerte y, obedeciendo sus órdenes, el chico se había embarcado en otro bote que pescó tres peces de buen tamaño la primera semana.