¡Despierta, despierta, mi pequeño! Tú eras la única alegría de tu madre; ¿Por qué lloras en tu sueño tranquilo? ¡Despierta! Tu padre te protege.
Oh, ¿que tierra es la Tierra de los Sueños? ¿Cuáles son sus montañas, y cuáles sus ríos? ¡Oh padre! Allí vi a mi madre, Entre los lirios junto a las bellas aguas.
Entre los corderos, vestida de blanco, Caminaba con su Thomas en dulce deleite. Lloré de alegría, como una paloma me lamento; ¡Oh! ¿Cuándo volveré allí?
Querido hijo, también yo junto a ríos placenteros He caminado la noche entera en la Tierra de los Sueños; Pero por serenas y cálidas que fuesen las anchas aguas, No pude llegar hasta la otra orilla.
¡Padre, oh padre! ¿Qué hacemos aquí En esta tierra de incredulidad y temor? La Tierra de los Sueños es mucho mejor, allá lejos, Por sobre la luz del lucero del alba.
¡Qué dulce es la dulce fortuna del Pastor! Deambula desde el alba hasta el atardecer; debe seguir a su rebaño el día entero, y su lengua se embeberá con alabanzas.