La fuente del tiempo, de Antonia Álvarez | Poema

    Poema en español
    La fuente del tiempo


    A la espalda, el ocaso, 
    en los labios, estío, 
    la renuncia en los ojos, 
    y en las manos, el frío. 

    Una sed de infinito, de infinitos instantes 
    donde ya no haya noches, ni mañanas, ni antes. 

    En la fuente del tiempo 
    los recuerdos cantaban: 
    los deseos no mueren, 
    las pasiones se acaban. 

    Caracola ocarina de susurros remotos... 
    En la orilla se lavan los amores ya rotos. 

    En las olas que vienen 
    se encaraman empeños, 
    en las olas que marchan 
    juguetean los sueños. 

    Una sed que no cesa se ha colado en el alma, 
    y no tiene veneros, ni vasijas, ni calma. 

    Con la carne del trigo 
    se han dorado las eras, 
    y se van los otoños 
    a buscar primaveras. 

    Infinito el instante, infinito el anhelo. 
    En el alma se aloja una esquirla del cielo.