'Confusión y vicios de la corte', de Diego de Torres Villarroel | Poema

Título: Confusión y vicios de la corte
Autor: Diego de Torres Villarroel
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Confusión y vicios de la corte

 

Mulas, médicos, sastres y letrados,
corriendo por las calles a millones;
duques, lacayos, damas y soplones,
todos sin distinción arrebujados;

gran chusma de hidalguillos tolerados,
cuyo examen lo hicieron los doblones,
y un pegujal de diablos comadrones,
que les tientan la onda a los casados;

arrendadores mil por excelencia;
metidos a señores los piojosos;
todo vicio, con nombre de decencia;

es burdel de holgazanes y de ociosos,
donde hay libertad suma de conciencia
para idiotas, malsínes y tramposos.

 

  • Pago que da el mundo a los poetas

    Dícese de Quevedo que fue claro
    y que en algunas coplas está obsceno;
    Góngora puede ser que fuese bueno,
    pero ya sus comentos le hacen raro.
    El Calderón, que nos lo venden caro,
    sólo de lo amatorio fue muy lleno
    y nos dejó en la cómia un veneno
    que nos hemos bebido sin reparo.
    ...

  • Confusión y vicios de la corte

    Mulas, médicos, sastres y letrados,
    corriendo por las calles a millones;
    duques, lacayos, damas y soplones,
    todos sin distinción arrebujados;
    gran chusma de hidalguillos tolerados,
    cuyo examen lo hicieron los doblones,
    y un pegujal de diablos comadrones,
    que les tientan la onda a los casados;
    ...

  • José Gerardo de Hervás

    No censures mi intento, oh Lelio amigo,
    pues sabes cuánto tiempo he contrastado
    el fatal movimiento que ahora sigo.
    Ya toda mi cordura se ha acabado,
    ya llegó la paciencia al postrer punto,
    y la atacada mina se ha volado.
    Protesto que pues hablo en el asunto,
    ha de ir lo de antaño y lo de hogaño,
    ...

  • Gabriel Álvarez de Toledo

    Errante pensamiento
    que con ligeras alas,
    huésped del orbe todo.
    sólo eres peregrino de tu patria:
    suspende un poco el vuelo,
    y alguna vez, de tantas.
    escúchate a ti propio,
    si cabe tu delirio en tus palabras.
    ...

  • Diego de Torres Villarroel

    Mulas, médicos, sastres y letrados,
    corriendo por las calles a millones;
    duques, lacayos, damas y soplones,
    todos sin distinción arrebujados;
    gran chusma de hidalguillos tolerados,
    cuyo examen lo hicieron los doblones,
    y un pegujal de diablos comadrones,
    que les tientan la onda a los casados;
    ...

  • Fray Diego González

    Instaba Mirta bella
    cierta noche formando en su aposento,
    con gracioso talento,
    una tierna canción: y porque en ella
    satisfacer a Delio meditaba,
    que de su fe dudaba,
    con vehemente expresión le encarecía
    el fuego que en su casto pecho ardía.
    ...