'El entierro prematuro', de Edgar Allan Poe | Audiolibro 🎧📚

Título: El entierro prematuro
Autor: Edgar Allan Poe
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Hay ciertos temas que por su interés cautivan, aunque resulten en exceso horribles para los propósitos de la auténtica ficción. El buen escritor romántico debe evitarlos si no quiere ofender o desagradar. Sólo pueden ser tratados con propiedad cuando la gravedad y majestad de la verdad los santifican y sostienen. Nos estremecemos, por ejemplo, con la más intensa de las "penas agradables" al leer los relatos del paso del Bereziná, del terremoto de Lisboa, de la peste de Londres, de la matanza de San Bartolomé o de la muerte por asfixia de los ciento veintitrés prisioneros en el Agujero negro de Calcuta. Pero en estos relatos lo que emociona es el hecho, la realidad, la historia. Como ficciones, nos parecerían sencillamente abominables.

He mencionado unas pocas de las calamidades más destacadas y augustas de la Historia, pero en ellas la extensión, no menos que el carácter de la calamidad, es lo que impresiona tan vivamente la imaginación. No necesito recordar al lector que, del largo y fantástico catálogo de miserias humanas, podría haber escogido muchos ejemplos individuales más llenos de sufrimiento esencial que cualquiera de esos inmensos desastres generales. La verdadera desdicha, la última aflicción, en realidad es particular, no difusa. Que los horrorosos extremos de agonía los sufra el hombre individualmente y nunca el hombre en masa..., ¡demos por eso gracias a un Dios misericordioso!

 

'La metamorfosis', de Franz Kafka

La metamorfosis

Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto. Estaba echado de espaldas sobre un duro caparazón y, al alzar la cabeza, vio su vientre convexo y oscuro, surcado por curvadas callosidades sobre el que casi no se aguantaba la colcha, que estaba a punto de escurrirse hasta el suelo.


'El corazón delator', de Edgar Allan Poe

El corazón delator

¡Es verdad! Nervioso, muy, muy nervioso, lo he sido y lo soy; pero ¿por qué dirán que estoy loco? El mal ha agudizado mis sentidos, no los ha destruido ni los ha entorpecido. Sobre todo tenía un oído muy fino


'El hombre bicentenario', de Isaac Asimov

El hombre bicentenario

Las Tres Leyes de la robótica:
1.— Un robot no debe causar daño a un ser humano ni, por inacción, permitir que un ser humano sufra ningún daño.
2.— Un robot debe obedecer las órdenes impartidas por los seres humanos, excepto cuando dichas órdenes estén reñidas con la Primera Ley.
3.— Un robot debe proteger su propia existencia, mientras dicha protección no esté reñida ni con la Primera ni con la Segunda.


'El gato negro', de Edgar Allan Poe

El gato negro

No espero ni pido que nadie crea el extravagante pero sencillo relato que me dispongo a escribir. Loco estaría, de veras, si lo esperase, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Sin embargo, no estoy loco, y ciertamente no sueño. Pero mañana moriré, y hoy quiero aliviar mi alma.