'Los hechos en el caso del señor Valdemar', de Edgar Allan Poe | Audiolibro 🎧📚

Título: Los hechos en el caso del señor Valdemar
Autor: Edgar Allan Poe
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Por supuesto, no fingiré considerar como un asunto asombroso el hecho de que el extraordinario caso del señor Valdemar haya provocado discusiones. Hubiera resultado milagroso si no ocurriera así, sobre todo en tales circunstancias. Debido al deseo de todos los interesados por mantener el asunto alejado del público, al menos por el momento, o hasta que tuviéramos oportunidad de investigarlo, y pese a todos nuestros esfuerzos, una historia maliciosamente confundida y exagerada se difundió entre la gente y se convirtió en fuente de muchas desagradables tergiversaciones y, como es natural, de bastante incredulidad.

Ahora es indispensable que yo dé a conocer los hechos, en la medida en que puedo comprenderlos yo mismo. En resumen, son los siguientes:

Durante los últimos tres años el tema del mesmerismo ha atraído mi atención repetidas veces; y hace unos nueve meses se me ocurrió, así de repente, que en la serie de experimentos hechos hasta entonces existía una omisión muy notable e inexplicable: nunca se había hipnotizado a ninguna persona in articulo mortis. Quedaba por averiguar, en primer lugar, si en tal estado existiría en el paciente cualquier susceptibilidad a la influencia magnética; y segundo, si, en caso de que existiera, su estado la aumentaría o la disminuiría; y un tercero, hasta qué punto y durante cuánto tiempo las incursiones de la muerte podían ser detenidas por el proceso hipnóptico.

 

'La metamorfosis', de Franz Kafka

La metamorfosis

Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto. Estaba echado de espaldas sobre un duro caparazón y, al alzar la cabeza, vio su vientre convexo y oscuro, surcado por curvadas callosidades sobre el que casi no se aguantaba la colcha, que estaba a punto de escurrirse hasta el suelo.


'El corazón delator', de Edgar Allan Poe

El corazón delator

¡Es verdad! Nervioso, muy, muy nervioso, lo he sido y lo soy; pero ¿por qué dirán que estoy loco? El mal ha agudizado mis sentidos, no los ha destruido ni los ha entorpecido. Sobre todo tenía un oído muy fino


'El gato negro', de Edgar Allan Poe

El gato negro

No espero ni pido que nadie crea el extravagante pero sencillo relato que me dispongo a escribir. Loco estaría, de veras, si lo esperase, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Sin embargo, no estoy loco, y ciertamente no sueño. Pero mañana moriré, y hoy quiero aliviar mi alma.


'El hombre bicentenario', de Isaac Asimov

El hombre bicentenario

Las Tres Leyes de la robótica:
1.— Un robot no debe causar daño a un ser humano ni, por inacción, permitir que un ser humano sufra ningún daño.
2.— Un robot debe obedecer las órdenes impartidas por los seres humanos, excepto cuando dichas órdenes estén reñidas con la Primera Ley.
3.— Un robot debe proteger su propia existencia, mientras dicha protección no esté reñida ni con la Primera ni con la Segunda.