'Un descenso al Maelström', de Edgar Allan Poe

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Título: Un descenso al Maelström
Autor: Edgar Allan Poe
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Ya habíamos alcanzado la cumbre del despeñadero más alto. Durante unos minutos el viejo parecía demasiado fatigado para hablar.

- No hace mucho tiempo -dijo por fin- yo podría haberle guiado por este camino tan bien como el más joven de mis hijos; pero hace ya unos tres años me ocurrió un acontecimiento que nunca antes le había ocurrido a ningún mortal (o por lo menos de manera que algún hombre sobreviviese para contarlo), y las seis horas de terror mortal que aguanté entonces me han quebrantado el cuerpo y el alma. Usted me supone un hombre muy viejo, pero no lo soy. Bastó menos de un solo día para cambiar estos cabellos de un negro azabache a blancos, para debilitar mis miembros y trastornarme los nervios de tal forma que tiemblo cuando hago el menor esfuerzo y me asusto de una sombra. ¿Sabe usted que apenas puedo mirar desde este pqueño risco sin sentir vértigo?

El "pequeño risco" a cuyo borde se había tumbado a descansar tan descuidadamente, que la parte más pesada de su cuerpo sobresalía del mismo, mientras sólo se salvaba de la caída por la presión de su codo sobre el extremo de canto resbaladizo, este "pequeño risco", un liso precipicio de negra roca reluciente, se elevaba unos mil quinientos o mil seiscientos pies desde el mundo de peñascos de más abajo. Nada me habría inducido a acercarme ni a unas seis yardas de su borde.

 

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    Audiolibro de El gato negro, de Edgar Allan Poe

    El gato negro

    Edgar Allan Poe

    No espero ni pido que nadie crea el extravagante pero sencillo relato que me dispongo a escribir. Loco estaría, de veras, si lo esperase, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Sin embargo, no estoy loco, y ciertamente no sueño. Pero mañana moriré, y hoy quiero aliviar mi alma.


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    Audiolibro de La metamorfosis, de Franz Kafka

    La metamorfosis

    Franz Kafka

    Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto. Estaba echado de espaldas sobre un duro caparazón y, al alzar la cabeza, vio su vientre convexo y oscuro, surcado por curvadas callosidades sobre el que casi no se aguantaba la colcha, que estaba a punto de escurrirse hasta el suelo.


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    Audiolibro de El corazón delator, de Edgar Allan Poe

    El corazón delator

    Edgar Allan Poe

    ¡Es verdad! Nervioso, muy, muy nervioso, lo he sido y lo soy; pero ¿por qué dirán que estoy loco? El mal ha agudizado mis sentidos, no los ha destruido ni los ha entorpecido. Sobre todo tenía un oído muy fino


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    Audiolibro de Manuscrito hallado en una botella, de Edgar Allan Poe

    Manuscrito hallado en una botella

    Edgar Allan Poe

    De mi país y mi familia poco tengo que contar. El trato injusto y el paso de los años me alejaron del uno y me distanciaron de la otra. Una considerable herencia me permitió recibir una preparación poco común, y la inclinación contemplativa de mi ánimo me facilitó la ordenación metódica de los conocimientos que mis tempranos estudios habían ido acumulando asiduamente.