'La ramilletera ciega', de Juan María Maury | Poema

 

La ramilletera ciega

 

Caballeros, aquí vendo rosas;
frescas son y fragantes, a fe;
oigo mucho alabarlas de hermosas
eso yo, pobre ciega, no sé.

Para mi ni belleza ni gala
tiene el mundo, ni luz ni color;
mas la rosa del cáliz exhala,
dulce, un hálito, aroma de amor.

Cierra, cierra tu acero oloroso,
tierna flor, y te duele de mí:
no en quitarme tasado reposo
seas cándida cómplice asi.

Me revelas el bien de quien ama,
otra dicha negada a mi ser:
debe el pecho apagar una llama,
que no pueden los ojos arder.

Tú, que dicen la flor de las flores,
sin igual en fragancia y matiz,
tú la vida has vivido de amores
del Favonio halagada feliz.

Caballeros, compradle a la ciega
esa flor que podéis admirar;
la infeliz con su llanto la riega:
ojos hay para solo llorar.

 

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Título: La ramilletera ciega
Autor: Juan María Maury
Narrador: Francisco Fernández

 

  • La ramilletera ciega

    Caballeros, aquí vendo rosas;
    frescas son y fragantes, a fe;
    oigo mucho alabarlas de hermosas
    eso yo, pobre ciega, no sé.
    Para mi ni belleza ni gala
    tiene el mundo, ni luz ni color;
    mas la rosa del cáliz exhala,
    dulce, un hálito, aroma de amor.
    ...

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    Alfonsina Storni

    La palabra

    Alfonsina Storni

    Naturaleza: gracias por este don supremo
    del verso, que me diste:
    yo soy la mujer triste
    a quien Caronte ya mostró su remo.
    ¿Qué fuera de mi vida sin la dulce palabra?
    como el óxido labra
    sus arabescos ocres,
    yo me grabé en los hombres, sublimes o mediocres.
    ...

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    Leopoldo Lugones

    La última careta

    Leopoldo Lugones

    La miseria se ríe con sórdida chuleta,
    su perro lazarillo le regala un festín.
    En sus funambulescos calzones va un poeta,
    y en su casaca el huérfano que tiene por delfín.
    El hambre es su pandero, la luna su peseta
    y el tango vagabundo su padre nuestro. Crin
    de león, la corona. Su baldada escopeta
    de lansquenete impávido suda un fogoso hollín.
    ...

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    Rosalía de Castro

    Del mar azul las transparentes olas...

    Rosalía de Castro

    Del mar azul las transparentes olas
    mientras blandas murmuran
    sobre la arena, hasta mis pies rodando,
    tentadoras me besan y me buscan.
    Inquietas lamen de mi planta el borde,
    lánzanme airosas su nevada espuma,
    y pienso que me llaman, que me atraen
    hacia sus salas húmedas.
    ...

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    Alfonsina Storni

    Veinte siglos

    Alfonsina Storni

    Para decirte, amor, que te deseo,
    sin los rubores falsos del instinto.
    Estuve atada como Prometeo,
    pero una tarde me salí del cinto.
    Son veinte siglos que movió mi mano
    para poder decirte sin rubores:
    "Que la luz edifique mis amores".
    ¡Son veinte siglos los que alzo mi mano!
    ...