Telarañas cuelgan de la razón, de Luis Cernuda | Poema

    Poema en español
    Telarañas cuelgan de la razón

    Telarañas cuelgan de la razón 
    en un paisaje de ceniza absorta; 
    ha pasado el huracán de amor, 
    ya ningún pájaro queda. 

    Tampoco ninguna hoja, 
    todas van lejos, como gotas de agua 
    de un mar cuando se seca, 
    cuando no hay ya lágrimas bastantes, 
    porque alguien, cruel como un día de sol en primavera, 
    con su sola presencia ha dividido en dos un cuerpo. 

    Ahora hace falta recoger los trozos de prudencia, 
    aunque siempre nos falte alguno; 
    recoger la vida vacía 
    y caminar esperando que lentamente se llene, 
    si es posible, otra vez, como antes, 
    de sueños desconocidos y deseos invisibles. 

    Tú nada sabes de ello, 
    tú estás allá, cruel como el día; 
    el día, esa luz que abraza estrechamente un triste muro, 
    un muro, ¿no comprendes?, 
    un muro frente al cuál estoy sólo.

    • Así como en la roca nunca vemos 
      la clara flor abrirse, 
      entre un pueblo hosco y duro 
      no brilla hermosamente 
      el fresco y alto ornato de la vida. 
      Por esto te mataron, porque eras 
      verdor en nuestra tierra árida 
      y azul en nuestro oscuro aire. 

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