Mi Phriné, de Manuel Machado | Poema

    Poema en español
    Mi Phriné

    No es cinismo. Es la verdad: 
    Yo quiero a una mujer mala 
    fuera de la sociedad. 
    Una déclassée, lo sé, 
    pero… ¿la conoce usté? 
    ¡No! Pues, bueno; 
    sea usted bueno y cállese, 
    que es el saber más profundo, 
    y nadie diga en el mundo 
    de este agua no beberé. 

    Es hermosa. 
    Sabe ser 
    a ratos voluptuosa 
    y querer, 
    o no querer. 

    De la prosa, sabe hacer 
    otra cosa. 
    Y es mujer 
    muy hermosa, 
    muy hermosa y muy mujer. 

    Lo tiene todo bonito 
    mi Phriné… 
    Desde el cabello hasta el pie 
    chiquito. 

    Ahí tiene usté 
    disculpado mi delito. 

    —No es delito. 
    —Ya lo sé.

    • Largas tardes campestres; 
      alamedas rosadas; 
      aire delgado que el aroma apenas 
      sostiene de la acacia; 
      huerto, pinar... Llanuras de oro viejo, 
      azul de la montaña... 
      Esquilas del arambre 
      y balido, sin fin, de la majada, 
      en el silencio claro... 

    • A Rubén Darío 
       
      La hora cárdena... La tarde 
      los velos se va quitando... 
      El velo de oro..., el de plata. 
      La hora cárdena... 
      «Aún es temprano». 

      «Nada veo sino el polvo 
      del camino...» 
      «Aún es temprano». 

    • El médico me manda no escribir más. Renuncio, 
      pues, a ser un Verlaine, un Musset, un D’ Annunzio 
      —¡no que no!—, por la paz de un reposo perfecto, 
      contento de haber sido el vate predilecto 
      de algunas damas y de no pocos galanes, 

    banner cuadrado de Audible
    banner horizontal de Audible