'Si dios fuera mujer', de Mario Benedetti | Poema

Título: Si dios fuera mujer
Autor: Mario Benedetti
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Si Dios fuera una mujer

 

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

 

  • El amor es un centro

    Una esperanza un huerto un páramo
    una migaja entre dos hambres
    el amor es campo minado
    un jubileo de la sangre
    cáliz y musgo / cruz y sésamo
    pobre bisagra entre voraces
    el amor es un sueño abierto
    un centro con pocas filiales
    ...

  • Te quiero

    Tus manos son mi caricia
    mis acordes cotidianos
    te quiero porque tus manos
    trabajan por la justicia
    si te quiero es porque sos
    mi amor mi cómplice y todo
    y en la calle codo a codo
    somos mucho más que dos
    ...

  • Táctica y estrategia

    Mi táctica es
    mirarte
    aprender como sos
    quererte como sos
    mi táctica es
    hablarte
    y escucharte
    construir con palabras
    ...

  • Si dios fuera mujer

    ¿Y si Dios fuera mujer?
    pregunta Juan sin inmutarse,
    vaya, vaya si Dios fuera mujer
    es posible que agnósticos y ateos
    no dijéramos no con la cabeza
    y dijéramos sí con las entrañas.
    Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
    para besar sus pies no de bronce,
    ...

  • Antonio Machado

    Yo voy soñando caminos
    de la tarde. ¡Las colinas
    doradas, los verdes pinos,
    las polvorientas encinas!...
    ¿Adónde el camino irá?
    Yo voy cantando, viajero
    a lo largo del sendero...
    -la tarde cayendo está-.
    ...

  • Federico García Lorca

    Voces de muerte sonaron
    cerca del Guadalquivir.
    Voces antiguas que cercan
    voz de clavel varonil.
    Les clavó sobre las botas
    mordiscos de jabalí.
    En la lucha daba saltos
    jabonados de delfín.
    ...

  • Ángel González

    Una revolución.
    Luego una guerra.
    En aquellos dos años —que eran
    la quinta parte de toda mi vida—,
    ya había experimentado sensaciones distintas.
    Imaginé más tarde
    lo que es la lucha en calidad de hombre.
    Pero como tal niño,
    ...

  • Luis Gonzaga Urbina

    Era un cautivo beso enamorado
    de una mano de nieve, que tenía
    la apariencia de un lirio desmayado
    y el palpitar de un ave en la agonía.
    Y sucedió que un día,
    aquella mano suave
    de palidez de cirio,
    de languidez de lirio,
    ...