Credo poético, de Miguel de Unamuno | Poema

    Poema en español
    Credo poético

    Piensa el sentimiento, siente el pensamiento; 
    que tus cantos tengan nidos en la tierra, 
    y que cuando en vuelo a los cielos suban 
        tras las nubes no se pierdan. 



       I 


    Peso necesitan, en las alas peso, 
    la columna de humo se disipa entera, 
    algo que no es música es la poesía, 
        la pesada sólo queda. 

    Lo pensado es, no lo dudes, lo sentido. 
    ¿Sentimiento puro? Quien ello crea, 
    de la fuente del sentir nunca ha llegado 
        a la viva y honda vena. 

    No te cuides en exceso del ropaje, 
    de escultor y no de sastre es tu tarea, 
    no te olvides de que nunca más hermosa 
        que desnuda está la idea. 

    No el que un alma encarna en carne, ten presente, 
    no el que forma da a la idea es el poeta, 
    sino que es el que alma encuentra tras la carne, 
        tras la forma encuentra idea. 

    De las fórmulas la broza es lo que hace 
    que nos vele la verdad, torpe, la ciencia; 
    la desnudas con tus manos y tus ojos 
        gozarán de su belleza. 

    Busca líneas de desnudo, que aunque trates 
    de envolvernos en lo vago de la niebla, 
    aún la niebla tiene líneas y se esculpe; 
        ten, pues, ojo, no las pierdas. 

    Que tus cantos sean cantos esculpidos, 
    ancla en tierra mientras tanto que se elevan, 
    el lenguaje es ante todo pensamiento, 
        y es pensada su belleza. 

    Sujetemos en verdades del espíritu 
    las entrañas de las formas pasajeras, 
    que la Idea reine en todo soberana; 
        esculpamos, pues, la niebla.