Último brindis, de Nicanor Parra | Poema

    Poema en español
    Último brindis

    Lo queramos o no 
    sólo tenemos tres alternativas: 
    el ayer, el presente y el mañana. 

    Y ni siquiera tres 
    porque como dice el filósofo 
    el ayer es ayer 
    nos pertenece sólo en el recuerdo: 
    a la rosa que ya se deshojó 
    no se le puede sacar otro pétalo. 

    Las cartas por jugar 
    son solamente dos: 
    el presente y el día de mañana. 

    Y ni siquiera dos 
    porque es un hecho bien establecido 
    que el presente no existe 
    sino en la medida en que se hace pasado 
    y ya pasó... 
    como la juventud. 

    En resumidas cuentas 
    sólo nos va quedando el mañana: 
    yo levanto mi copa 
    por ese día que no llega nunca 
    pero que es lo único 
    de lo que realmente disponemos. 

    • Los profesores nos volvieron locos 
      a preguntas que no venían al caso 
      cómo se suman números complejos 
      hay o no hay arañas en la luna 
      cómo murió la familia del zar 
      ¿es posible cantar con la boca cerrada? 
      quién le pintó bigotes a la Gioconda 

    • A recorrer me dediqué esta tarde 
      las solitarias calles de mi aldea 
      acompañado por el buen crepúsculo 
      que es el único amigo que me queda. 
      Todo está como entonces, el otoño 
      y su difusa lámpara de niebla, 
      sólo que el tiempo lo ha invadido todo 

    • Durante largos años estuve condenado a adorar a una mujer despreciable, 
      sacrificarme por ella, sufrir humillaciones y burlas sin cuento, 
      trabajar día y noche para alimentarla y vestirla, 
      llevar a cabo algunos delitos, cometer algunas faltas, 

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