'20 poemas de amor y una canción desesperada', de Pablo Neruda | Audiolibro

Título: 20 poemas de amor y una canción desesperada
Autor: Pablo Neruda
Narrador: Francisco Fernández

 

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POEMAS

Poema I - Cuerpo de mujer...  (00:14)
Poema II - En su llama mortal...  (01:59)
Poema III - Ah, vastedad de pinos...  (03:25)
Poema IV - Es la mañana...  (04:49)
Poema V - Para que tú me oigas...  (06:04)
Poema VI - Te recuerdo como eras...  (08:19)
Poema VII - Inclinado en las tardes...  (09:50)
Poema VIII - Abeja blanca...  (11:09)
Poema IX - Ebrio de trementina...  (13:09)
Poema X - Hemos perdido...  (14:49)
Poema XI - Casi fuera del cielo...  (16:17)
Poema XII - Para mi corazón...  (18:42)
Poema XIII - He ido marcando...  (20:01)
Poema XIV - Juegas todos los días...  (22:16)
Poema XV - Me gustas cuando callas...  (25:34)
Poema XVI - En mi cielo al crepúsculo...  (27:21)
Poema XVII - Pensando, enredando...  (28:47)
Poema XVIII - Aquí te amo...  (31:57)
Poema XIX - Niña morena y ágil...  (34:16)
Poema XX - Puedo escribir los versos...  (35:37)
Canción desesperada  (39:36)

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Pablo Neruda

Poema I

 

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros,
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.

Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!

Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.

 

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Audiolibro de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda

Anónimo

Con grande llanto en los ojos, y muy fuerte lamentando,
la cabeza atrás volvía y quedábase mirando.
Y vio las puertas abiertas, y cerrojos quebrantados,
y vacías las alcándaras sin las pieles ni los mantos...


Concepción Arenal

Había en un lugarón
dos hombres de mucha edad,
uno de gran sobriedad
y el otro gran comilón.

La mejor salud del mundo
gozaba siempre el primero,
estando de enero a enero
débil y enteco el segundo.


Pablo Neruda

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros,
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.


Lord Byron

Sobre las rientes olas del mar azul, donde no hay límites para nuestros pensamientos, donde es libre nuestra alma, tan lejos como nos pueden llevar la brisa y las olas espumosas, contemplad nuestro imperio, ved nuestra patria; allí están nuestros dominios, sin fronteras que lo limiten...