Afeitándome, de Robert Lowell | Poema

    Poema en español
    Afeitándome

    Al afeitarme veo, en toda su extensión, 
    sólo por esta vez, mi cara en el espejo. 
    La miro de reojo como si se tratase 
    de un problema de carpintería... 
    Aunque la encuentro un poco más delgada, 
    es la cara de siempre, 
    con ojos acechantes al ritmo de mi mano.. 

    Nunca tienen los días las suficientes horas... 
    Según estoy tumbado, confinado, anhelante, 
    monomaniaco, 
    celoso incluso de la intrusión más mínima 
    (me resulta imposible rechazar 
    la diminuta espina de algún cardo). 
    Incapaz de imitar la manera espontánea 
    con que exigen los niños sus respuestas. 

    Tan inflamable es para mí una piedra 
    como una cerilla de cartón. 

    La marea doméstica ha cesado; 
    y, tú también, inclinas la cabeza 
    sobre lo que has escrito 
    y corriges, a veces disgustado, 
    con cara inexpresiva, como los girasoles. 

    Tenemos suerte 
    de haber podido juntos realizar tantas cosas. 

    • Al afeitarme veo, en toda su extensión, 
      sólo por esta vez, mi cara en el espejo. 
      La miro de reojo como si se tratase 
      de un problema de carpintería... 
      Aunque la encuentro un poco más delgada, 
      es la cara de siempre, 
      con ojos acechantes al ritmo de mi mano..