'Primero sueño', de Sor Juana Inés de la Cruz | Audiolibro 🎧📚

Título: Primero sueño
Autor: Sor Juana Inés de la Cruz
Narrador: Francisco Fernández

Capítulos de Primero sueño

Mostrar capítulos

PARTES

Parte I  (00:00)
Parte II  (07:20)
Parte III  (39:48)

Piramidal, funesta, de la tierra
nacida sombra, al Cielo encaminaba
de vanos obeliscos punta altiva,
escalar pretendiendo las Estrellas;
si bien sus luces bellas
-exentas siempre, siempre rutilantes-
la tenebrosa guerra
que con negros vapores le intimaba
la pavorosa sombra fugitiva
burlaban tan distantes,
que su atezado ceño
al superior convexo aun no llegaba
del orbe de la Diosa
que tres veces hermosa
con tres hermosos rostros ser ostenta,
quedando sólo o dueño
del aire que empañaba
con el aliento denso que exhalaba;
y en la quietud contenta
de imperio silencioso,
sumisas sólo voces consentía
de las nocturnas aves,
tan obscuras, tan graves,
que aun el silencio no se interrumpía.

 

'Cantar de Mío Cid', Anónimo

Cantar de Mío Cid

Con grande llanto en los ojos, y muy fuerte lamentando,
la cabeza atrás volvía y quedábase mirando.
Y vio las puertas abiertas, y cerrojos quebrantados,
y vacías las alcándaras sin las pieles ni los mantos...


'Divina Comedia' (Infierno), de Dante Alighieri

Divina Comedia

A mitad del camino de nuestra vida,
en una selva oscura me encontraba
porque mi senda había extraviado.

¡Cuán penosa cosa es decir cuál era
esta salvaje selva, áspera y salvaje
que me vuelve el recuerdo al pensamiento!


'Romancero gitano', de Federico García Lorca

Romancero gitano

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.


'El pirata', de Lord Byron

El pirata

Sobre las rientes olas del mar azul, donde no hay límites para nuestros pensamientos, donde es libre nuestra alma, tan lejos como nos pueden llevar la brisa y las olas espumosas, contemplad nuestro imperio, ved nuestra patria; allí están nuestros dominios, sin fronteras que lo limiten...