Nocturno a tientas, de Elías Nandino | Poema

    Poema en español
    Nocturno a tientas


    A oscuras, yacentes 
    en el mismo lecho, 
    somos brasas despiertas 
    que vigilan 
    el pulso de sus lumbres. 
    Me animo y aventuro 
    mi mano por su cuerpo: 
    voy encontrando 
    laderas y llanuras, 
    asomo de pezones 
    y un par de lomas redondas 
    que en un precipicio 
    aparta, 
    haciendo entre las dos 
    una cañada. 
    A tientas 
    en su fondo palpo 
    un inasible vello 
    casi sueño... 
    Parece que ando cerca 
    de las puertas del cielo. 
    El merodeo prosigue 
    y después 
    de subidas y bajadas, 
    bajadas y subidas, 
    doy con algo 
    inédito y matrero. 
    - ¡Hallazgo afortunado 
    que al fin me queda 
    como anillo al dedo!-