Versos a Diabolina, de Emeterio Gutiérrez Albelo | Poema

    Poema en español
    Versos a Diabolina


    ¡Cómo me turbas, Diabolina, 
    juguete elástico! 
    Con tu reír, 
    y con tus saltos. 

    Todos los días juegas 
    con mi corazón, al diábolo. 
    Y, unas veces, lo tiras tan alto 
    que en un zarzal de estrellas 
    se me queda clavado. 
    Y, otras si me miras, te distraes tanto 
    de tus juegos... 
    que me lo dejas caer en el fango. 

    Ay, Diabolina, Diabolina: 
    con miel en el cabello alborotado, 
    con aceitunas en los ojos, 
    con guindas en los labios... 
    Y el rojo tulipán del vestidillo 
    sobre un marmóreo tallo. 

    ¡Ay, Diabolina, Diabolina, 
    qué ganas de jugar me han dado! 
    ¡Qué ganas de jugar contigo 
    en esta primavera del ocaso! 
    Y, en la cuerda de un verso 
    -como si fuera otro diábolo-, 
    darte 1000 y 1000 vueltas... 
    Para lanzarte encima de los tejados... 
    tan alto, tan alto, 
    que pudieras cortarme 
    el durazno 
    brillante 
    de este ocaso. 
    Y la naranja de la Luna. 
    Y las margaritas del celeste prado... 

    ¡Y qué dulce ha de ser cuando resbales 
    por el cordón moreno de mis brazos! 

    Ay, Diabolina, Diabolina; 
    con miel en el cabello alborotado. 
    Con aceitunas en los ojos. 
    Con guindas en los labios... 

    ¡Ay, Diabolina, 
    fiesta del verano!