No, no estoy especialmente orgulloso
de tantos juguetes de fábrica,
ni del nuevo milagro intelectual como
solución a todas las facturas.
No me alegran especialmente
los puentes de arriba a abajo, las ciudades
a ninguna otra parte, los camiones
a manos del transporte inagotable.
No, no creo que queden más cerca,
ni siquiera diferentes por educar.
La desigualdad no es una idea
personalmente interna, es internacional.
No estoy satisfecho del olor de los billetes,
ni de la amenaza de masacres nucleares;
no estoy de acuerdo con los que más tienen,
ni es culpa de los bosques o las minas de hambre.
No, no creo que esté todo hecho
a este lado de la vergüenza pacífica.
No, nadie puede estar satisfecho
de tanta injusticia tan bien repartida.
Esta noche estoy solo.
Trayectoria intransitiva
sumergido absurdo,
espejo roto blando húmedo.
Esta noche estoy.
Formulario ex profeso.
Residuo quedo
de la constancia.
No puedo quitarme,
no puedo sacar de mi cabeza
la memoria flácida y marmórea carne
más allá de esta frontera epidérmica
que una viva imagen de muerte ignora.
Paseo todas las tardes, a las cinco.
Recorro las aceras colindantes
a la tienda de tu helado favorito,
los sitios propicios para encontrarte.
Son frías estas almas de piedra
haciendo cola.
Sospechan dentro de diminutos bolsos
de las miradas largas.
Ahora es cuando toco a tu puerta,
tras el sonido un temblor
me recorre las piernas.
Un silencio más largo aún
que las horas de sueño perdidas
soñando este apretado silencio.
Una cáscara llena de ojos,
cortinas de lavanda tibia,
sobriedad pecuniaria
a estas alturas de la vida.
Canciones desaparecidas
gargantas de ausencia.
Pañuelos y despedida,
afilada busca que te busca.
¿Está usted loco?
Loco está usted, loco,
usted está usted,
y yo no le digo nada.
Quien diga lo contrario loco
miente usted, está usted,
usted está y yo soy el loco.
Para estar hay que creer.
¿Loco? Espere usted.
Quizás, quizás, quizás...
las alas blancas
sólo eran blancas con sol de cara,
ni siquiera alas de esperanza.
La negra sombra de un águila.
Hasta mi nombre,
todos votan al invento
de la propaganda,
un desfalco a la carta.