'La aparición de Venus', de Francisco Martínez de la Rosa | Poema

Título: La aparición de Venus
Autor: Francisco Martínez de la Rosa
Narrador: Francisco Fernández

 

 

La aparición de Venus

 

De pompa ceñida bajó del Olimpo
la Diosa que en fuego mi pecho encendió;
sus ojos azules de azul de los cielos,
su rubio cabello de rayos del sol:

al labio y mejilla carmín dio la aurora;
dio el alba a la frente su blando color;
y al pecho de nieve su brillo argentado
la cándida senda que Juno formó.

En trono de nácar la luna de agosto,
el iris en mayo tras nube veloz,
y en fértil otoño la lluvia primera,
tan gratas al alma, tan dulces no son.

No tanto me asombra del mar el bramido,
de horrísonos truenos el ronco fragor,
y el rayo rasgando la cóncava nube,
cual temo sus iras, su adusto rigor...

Mas ¡ay! Que los vientos ya baten las alas;
ya el carro de nubes apresta el Amor;
ya Céfiro riza la pluma a los cisnes;
y en coro levantan las Gracias su voz:

cual rápida estrella que cruza los aires,
cual fúlgida aurora que el polo alumbró,
fugaz desparece la plácida Diosa;
y el orbe se cubre de luto y dolor.

 

  • La aparición de Venus

    De pompa ceñida bajó del Olimpo
    la Diosa que en fuego mi pecho encendió;
    sus ojos azules de azul de los cielos,
    su rubio cabello de rayos del sol:
    al labio y mejilla carmín dio la aurora;
    dio el alba a la frente su blando color;
    y al pecho de nieve su brillo argentado
    la Cándida senda que Juno formó.
    ...

  • Rosalía de Castro

    Hora tras hora, día tras día,
    entre el cielo y la tierra que quedan
    eternos vigías,
    como torrente que se despeña
    pasa la vida.
    Devolvedle a la flor su perfume
    después de marchita;
    de las ondas que besan la playa
    ...

  • Rosalía de Castro

    Yo las amo, yo las oigo,
    cual oigo el rumor del viento,
    el murmurar de la fuente
    o el balido de cordero.
    Como los pájaros, ellas,
    tan pronto asoma en los cielos
    el primer rayo del alba,
    le saludan con sus ecos.
    ...

  • Rosalía de Castro

    Cuando sopla el Norte duro
    y arde en el hogar el fuego,
    y ellos pasan por mi puerta
    flacos, desnudos y hambrientos,
    el frío hiela mi espíritu,
    como debe helar su cuerpo,
    y mi corazón se queda,
    al verles ir sin consuelo,
    ...

  • José Asunción Silva

    Una noche
    una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de älas,
    Una noche
    en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
    a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
    muda y pálida
    como si un presentimiento de amarguras infinitas,
    ...