Delta-6, de Gabriel Celaya | Poema

    Poema en español
    Delta-6

    Nosotros desapareceremos y las cosas-cosas subsistirán. A 
    fin de cuentas, los sistemas atómicos de la silla en que me 
    siento y de la copa en que bebo son más estables - es decir, 
    más inmortales - que yo. 

    Y el yo que se creía, tan orondo y redondo, 
    tan total, paternal, derramando bondad 
    hacia ti y hacia el otro, sin distinción a todos, 
    sin dudar de su fijo, circular y total 
    ser un yo, ser quien fue, ser sólo un ser sin más 

    descubre de repente que no era tan cerrado, 
    ni tan el que creía, porque un susto: un mesón, 
    uno entre mil millones de su constitución, 
    va de pronto y estalla. La Física hablará 
    si es que hay explicación, del micro y del Señor. 

    ¿Dónde está tu dominio de humanista, Don Yo? 
    ¡Y si a sustos o a saltos te mata un electrón! 
    Piensa bien el desastre. Porque no morirías. 
    Harías explosión. Y sólo quedaría 
    fuera de ti, sin ti, cierto pequeño horror. 

    La copa de coñac que estás ahora bebiendo, 
    con su sistema propio micro-atómico, extraño 
    a ti, como una estrella puede serlo a otros mundos, 
    quedaría, y tú no. Serías nada-nunca, nunca-más. 
    Sólo subsistiría la copa de coñac. 

    Y la silla.