Ni tiro, ni veneno, ni navaja, de Gloria Fuertes | Poema

    Poema en español
    Ni tiro, ni veneno, ni navaja

    La esperanza me desespera; 
    desesperada espero todavía, 
    de una noche yo no puedo hacer un día 
    disfrazar la manzana en una pera. 
    Lo difícil me atrae, es mi bandera, 
    lucho a golpes de amor por una espina 
    -la rosa no interesa-, la divina 
    adivina primavera. 
    Ni tiro, ni veneno, ni navaja, 
    teniendo que tener un amor vivo 
    del cielo no me baja la mortaja. 
    El destino me gana con destreza, 
    yo espero a la final ir de cabeza 
    mientras lo fácil se ahoga en la tinaja. 
    La vida es un maldito sube y baja, 
    un baja y sube que desentrenas paces, 
    y sólo lo haces bien si el amor haces 
    -sin amor es peor que estar en caja-. 
    La persona elegida se te raja 
    a hacer feliz tu vida y no te deja, 
    se goza y extasía con tu queja 
    y viga es hoy su paja. 
    En vista de lo visto me desvisto, 
    me desnudo a mí misma y me mantengo, 
    me encanta este tener lo que no tengo 
    -yo no tengo la culpa, Dios existe-, 
    debe ser que lo quiere que yo quiera 
    hacer lo que a un humano se resiste, 
    debe ser que la goza en mi despiste, 
    debe ser qué me tiende una escalera.

    Gloria Fuertes nació en Madrid en julio de 1918. Su familia era muy humilde y ella tuvo que trabajar desde muy pequeña. En 1935 escribió sus primeros versos y en 1939 su primer relato para niños, que publicó en la revista Maravillas. Poco después entró a trabajar como editora en esa misma revista, y allí publicó muchos cuentos y poemas durante varios años. En 1950 publicó su primer libro de poemas, Isla ignorada, y fundó una tertulia de mujeres y la revista Arquero. Poco después, en 1954, publicó Antología y poemas de suburbio y Aconsejo beber hilo. En 1955 estudió biblioteconomía en el Instituto Internacional de Madrid, en el que fue bibliotecaria desde 1958 hasta 1961, año en que consiguió una beca para dar clases de Literatura española en Estados Unidos durante tres años. En 1965 obtuvo el Premio Guipúzcoa de poesía con Ni tiro, ni veneno, ni navaja. En 1966, obtuvo el premio Lazarillo con Cangura para todo, y en 1968 se le concedió el Diploma de Honor del Premio Internacional Andersen para Literatura Infantil. En 1972 consiguió la beca e la Fundación Juan March para Literatura Infantil, que le permitió dedicarse por entero a la literatura. En esta época publicó numerosas obras para niños, como Cuando amas aprendes geografía (1973) y Sola en la sala (1973). A mediados de los años 70 colaboró en diversos programas infantiles de TVE: Un globo, dos globos, tres globos y La cometa blanca. A partir de ese momento, Gloria Fuertes desarrolló una gran actividad en recitales, homenajes, etc., sin dejar de publicar tanto poesía infantil como de adultos. Falleció el 27 de noviembre de 1998, en Madrid.