'Todo asusta', Gloria Fuertes | Poema

Título: Todo asusta
Autora: Gloria Fuertes
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Todo asusta

 

Asusta que la flor se pase pronto.
Asusta querer mucho y que te quieran.
Asusta ver a un niño cara de hombre,
asusta que la noche...
que se tiemble por nada,
que se ría por nada asusta mucho.
Asusta que la paz por los jardines
asome sus orejas de colores,
asusta porque es mayo y es buen tiempo,
asusta por si pasa sobre todo,
asusta lo completo, lo posible,
la demasiada luz, la cobardía,
la gente que se casa, la tormenta,
los aires que se forman y la lluvia.
Los ruidos que en la noche nadie hace
—la silla vacía siempre cruje—,
asusta la maldad y la alegría,
el dolor, la serpiente, el mar, el libro,
asusta ser feliz, asusta el fuego,
sobrecoge la paz, se teme algo,
asusta todo trigo, todo pobre,
lo mejor no sentarse en una silla.

 

  • Todo asusta

    Asusta que la flor se pase pronto.
    Asusta querer mucho y que te quieran.
    Asusta ver a un niño cara de hombre,
    asusta que la noche...
    que se tiemble por nada,
    que se ría por nada asusta mucho.
    Asusta que la paz por los jardines
    asome sus orejas de colores,
    ...

  • Sale caro ser poeta

    Sale caro, señores, ser poeta.
    La gente va y se acuesta tan tranquila
    -que después del trabajo da buen sueño-.
    Trabajo como esclavo llego a casa,
    me siento ante la mesa sin cocina,
    me pongo a meditar lo que sucede.
    La duda me acribilla todo espanta;
    comienzo a ser comida por las sombras
    ...

  • Oración

    Que estás en la tierra, Padre nuestro,
    que te siento en la púa del pino,
    en el torso azul del obrero,
    en la niña que borda curvada
    la espalda, mezclando el hilo en el dedo.
    Padre nuestro que estás en la tierra,
    en el surco,
    en el huerto,
    ...

  • Nunca terminaré de amarte

    Y de lo que me alegro,
    es de que esta labor tan empezada,
    este trajín humano de quererte
    no lo voy a acabar en esta vida;
    nunca terminaré de amarte.
    Guardo para el final las dos puntadas,
    te-quiero, he de coser cuando me muera,
    e iré donde me lleven tan tranquila,
    ...

  • Juana de Ibarbourou

    ¿Qué es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen.
    Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen.
    Mi amante besóme las manos, y en ellas,
    ¡oh gracia! brotaron rosas como estrellas.
    Y voy por la senda voceando el encanto
    y de dicha alterno sonrisa con llanto
    y bajo el milagro de mi encantamiento
    se aroman de rosas las alas del viento.
    ...

  • Paul Géraldy

    Conque entonces, adiós. ¿No olvidas nada?
    Bueno, vete... Podemos despedirnos.
    ¿Ya no tenemos nada qué decirnos?
    Te dejo, puedes irte...
    Aunque no, espera, espera todavía
    que pare de llover... Espera un rato.
    Y sobre todo, ve bien abrigada,
    pues ya sabes el frío que hace allí afuera.
    ...

  • Ángel González

    Te llaman porvenir
    porque no vienes nunca.
    Te llaman: porvenir,
    y esperan que tú llegues
    como un animal manso
    a comer en su mano.
    Pero tú permaneces
    más allá de las horas,
    ...

  • Miguel Hernández

    Yo quiero ser llorando el hortelano
    de la tierra que ocupas y estercolas,
    compañero del alma, tan temprano.
    Alimentando lluvias, caracolas
    y órganos mi dolor sin instrumento,
    a las desalentadas amapolas
    daré tu corazón por alimento.
    Tanto dolor se agrupa en mi costado
    ...