Las manos negativas, de Marguerite Duras | Poema

    Poema en español
    Las manos negativas

    Se llaman manos negativas a las pinturas de manos halladas en las cuevas magdalenianas de la Europa Sud-Atlántica. El contorno de esas manos_apoyadas bien abiertas sobre la piedra_ estaba untado de color. Más frecuentemente azul, negro. A veces rojo. No se ha encontrado ninguna explicación para esa práctica. 

    \u200b 
    frente al océano 
    bajo el acantilado 
    sobre la pared de granito 
    \u200b 
    esa manos 
    \u200b 
    abiertas 
    \u200b 
    azules 
    y negras 
    \u200b 
    el azul del agua 
    el negro de la noche 
    \u200b 
    el hombre llegó solo a la cueva 
    frente al océano 
    todas las manos tienen el mismo tamaño 
    estaba solo 
    \u200b 
    el hombre solo en la cueva miró 
    en el ruido 
    en el ruido del mar 
    la imensidad de las cosas 
    \u200b 
    y gritó 
    \u200b 
    a ti que tienes nombre a ti que estás dotado de identidad 
    te amo 
    \u200b 
    esas manos 
    del azul del agua 
    del negro del cielo 
    \u200b 
    aplastadas 
    \u200b 
    apoyadas cuarteadas sobre el granito gris 
    \u200b 
    para que alguien las viera 
    \u200b 
    yo soy el que llama 
    yo soy aquel que llamaba que gitaba hace treinta 
    mil años 
    \u200b 
    te amo 
    \u200b 
    grito que quiero amarte, te amo 

    Amaría a cualquiera que me escuchase gritar 
    \u200b 
    sobre la tierra vacía quedarán esas manos en la pared de 
    granito frente al estruendo del océano 
    \u200b 
    insostenible 
    \u200b 
    ya nadie escuchará 
    \u200b 
    ni verá 
    \u200b 
    treinta mil años 
    aquellas manos, negras 
    \u200b 
    la refracción de la lluz en el mar hace temblar 
    la pared de piedra 
    \u200b 
    soy alguien soy el que llamaba el 
    que gritaba en esa luz blanca 
    \u200b 
    el deseo 
    \u200b 
    la palabra todavía no se inventó 
    \u200b 
    miró la inmensidad de las cosas en el estruendo 
    de las olas, la inmensidad de su fuerza 
    \u200b 
    y después gritó 
    \u200b 
    por encima de él, los bosques de Europa, 
    sin fin 
    \u200b 
    se mantiene en el centro de la piedra 
    de los corredores 
    de los conductos de piedra 
    de todas partes 
    \u200b 
    a ti que tienes nombre a ti que estás dotado de identidad 
    te amo con amor infinito 
    \u200b 
    había que bajar del acantilado 
    vencer el miedo 
    el viento sopla del continente y empuja 
    al océano 
    las olas luchan contra el viento 
    avanzan 
    frenadas por su fuerza 
    y pacientemente llegan 
    a la pared 
    \u200b 
    todo se estrella 
    \u200b 
    te amo más allá de ti 
    amaría a cualquiera que me escuchase gritar que 
    te amo 
    \u200b 
    treinta mil años 
    \u200b 
    llamo 
    \u200b 
    llamo a quien responda 
    \u200b 
    quiero amarte te amo 
    \u200b 
    después de treinta mil años grito al mar el 
    espectro blanco 
    \u200b 
    soy aquel que gritaba que te amaba, a ti 

    Les mains négatives

    On appelle mains négatives les peintures de mains trouvées dans les grottes magdaléniennes de l'Europe Sud-Atlantique. Le contour des ces mains – posées grandes ouvertes sur la pierre – était enduit de couleur. Le plus souvent de bleu, de noir. Parfois de rouge. Aucune explication n'a été trouvée à cette pratique. 



    Devant l'océan 
    sous la falaise 
    sur la paroi de granit 

    ces mains 

    ouvertes 

    Bleues 
    Et noires 

    Du bleu de l'eau 
    Du noir de la nuit 

    L'homme est venu seul dans la grotte 
    face à l'océan 
    Toutes les mains ont la même taille 
    il était seul 

    L'homme seul dans la grotte a regardé 
    dans le bruit 
    dans le bruit de la mer 
    l'immensité des choses 

    Et il a crié 

    Toi qui es nommée toi qui es douée d'identité je 
    t'aime 

    Ces mains 
    du bleu de l'eau 
    du noir du ciel 

    Plates 

    Posées écartelées sur le granit gris 

    Pour que quelqu'un les ait vues 

    Je suis celui qui appelle 
    Je suis celui qui apellait qui criait il y a trente 
    mille ans 

    Je t'aime 

    Je crie que je veux t'aimer, je t'aime 

    J'aimerai quiconque entrendra que je crie 

    Sur la terre vide resteront ces mains sur la paroi de 
    granit face au fracas de l'océan 

    Insoutenable 

    Personne n'entendra plus 

    Ne verra 

    Trente mille ans 
    Ces mains-là, noires 

    La réfraction de la lumière sur la mer fait frémir 
    la paroi de la pierre 

    Je suis quelqu'un je suis celui qui appelait qui 
    criait dans cette lumière blanche 

    Le désir 

    le mot n'est pas encore inventé 

    Il a regardé l'immensité des choses dans le fracas 
    des vagues, l'immensité de sa force 

    et puis il a crié 

    Au-dessus de lui les fôrets d'Europe, 
    sans fin 

    Il se tient au centre de la pierre 
    des couloirs 
    des voies de pierre 
    de toutes parts 

    Toi qui es nommée toi qui es douée d'identité je 
    t'aime d'un amour indéfini 

    Il fallait descendre la falaise 
    vaincre la peur 
    Le vent souffle du continent il repousse 
    l'océan 
    Les vagues luttent contre le vent 
    Elles avancent 
    ralenties par sa force 
    et patiemment parviennent 
    à la paroi 

    Tout s'écrase 

    Je t'aime plus loin que toi 
    J'amearai quiconque entendra que je crie que je 
    t'aime 

    Trente mille ans 

    J'appelle 

    J'appelle celui qui me répondra 

    Je veux t'aimer je t'aime 

    Depuis trente mille ans je crie devant la mer le 
    spectre blanc 

    Je suis celui qui criait qu'il t'aimait, toi

    Marguerite Duras nació en la Indochina francesa en 1914 y murió en París en 1996. En 1932 se trasladó a París, donde estudió derecho, matemáticas y ciencias políticas. En 1943 publicó su primera obra, La impudicia, a la que seguirían más de veinte novelas, guiones cinematográficos y textos dramáticos. Entre ellos, Moderato cantabile, El vicecónsul, El arrebato de Lol V. Stein, Los ojos azules pelo negro, Emily L., Los caballitos de Tarquinia, El amor, Destruir, dice, El amante de la China del Norte y Un dique contra el Pacífico. Tras una profunda crisis, marcada por el alcoholismo, escribió tres obras maestras: El hombre sentado en el pasillo, El mal de la muerte y El amante, célebre novela que inspiró una película homónima de Jean-Jacques Annaud. 

    • Se llaman manos negativas a las pinturas de manos halladas en las cuevas magdalenianas de la Europa Sud-Atlántica. El contorno de esas manos_apoyadas bien abiertas sobre la piedra_ estaba untado de color. Más frecuentemente azul, negro. A veces rojo.

    • Cesárea 
      Cesárea 
      el lugar se llama así 
      Cesárea 
      Cesárea 

      Sólo queda la memoria de la historia 
      y esa única palabra para nombrarla 
      Cesárea 
      la totalidad. 
      Nada más que el lugar 
      y la palabra.