Qué muerte tan larga llevan las flores en tu seno, de Ricardo Molinari | Poema

    Poema en español
    Qué muerte tan larga llevan las flores en tu seno

    ¡Qué muerte tan larga llevan las flores en tu seno; 
    tu soledad no es parecida a la de nadie; 
    tu soledad tiene la boca quebrada y el acero 
    de los pechos fríos, con herrumbre. 
    No es el mundo lo que gira a tu alrededor 
    sino tu asco eterno 
    que lo desalienta y lo desprecia, 
    con una flor sin aire, con un dolor vacío. 

    Si yo me viera sumergido en el mar, donde la sal 
    cubre el átomo y los árboles dan flores 
    que nadie recoge, y el cielo estrellas 
    que nadie mira, tal vez encontrara tu sombra 
    sobre un piso de raíces 
    y espinas. 

    Si yo volviera al aire, qué almohada de brazos húmedos 
    tendría tu sombra, 
    qué serenidad hallaría tu pie desnudo; 
    tu canto haría temblar la raíz de las hojas muertas de los valles. 

    Pero el amor es el amor, y yo agradezco el tuyo 
    que me llena de lombrices los oídos. 
    ¡Qué alto pino es la memoria del amor! Debajo 
    de las hojas 
    está tu cuerpo con su ángel 
    muerto. 

    Pero yo quisiera ser distinto: huir, 
    huir de la ceniza. 
    Si yo pudiera, qué viento hermoso movería 
    tu sueño de aire sin cielo 
    de agua sin peces, de amor sin recuerdo; 
    de flores que atraviesan una cuenca triste 
    dormida sobre el polvo.