'Prólogo al lector', de Sor Juana Inés de la Cruz | Poema

URL de Video remoto

Título: Prólogo al lector
Autora: Sor Juana Inés de la Cruz
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Prólogo al lector

 

Estos versos, lector mío,
que a tu deleite consagro,
y sólo tienen de buenos
conocer yo que son malos,
 
ni disputártelos quiero
ni quiero recomendarlos,
porque eso fuera querer
hacer de ellos mucho caso.
 
No agradecido te busco:
pues no debes, bien mirado,
estimar lo que yo nunca
juzgué que fuera a tus manos.
 
En tu libertad te pongo,
si quisieres censurarlos;
pues de que, al cabo, te estás
en ella, estoy muy al cabo.
 
No hay cosa más libre que
el entendimiento humano;
¿pues lo que Dios no violenta,
por qué yo he de violentarlo?
 
Dí, cuanto quisieres de ellos,
que, cuando más inhumano
me los mordieres, entonces
me quedas más obligado,
 
pues le debes a mi Musa
el más sazonado plato,
(que es el murmurar), según
un adagio cortesano.
 
Y siempre te sirvo, pues
o te agrado, o no te agrado:
si te agrado, te diviertes;
murmuras, si no te cuadro.
 
Bien pudiera yo decirte
por disculpa, que no ha dado
lugar para corregirlos
la prisa de los traslados;
 
que van de diversas letras,
y que algunas, de muchachos,
matan de suerte el sentido
que es cadáver el vocablo;
 
y que, cuando los he hecho,
ha sido en el corto espacio
que ferian al ocio las
precisiones de mi estado;
 
que tengo poca salud
y continuos embarazos,
tales, que aun diciendo esto,
llevo la pluma trotando.
 
Pero todo eso no sirve,
pues pensarás que me jacto
de que quizá fueran buenos
a haberlos hecho despacio;
 
y no quiero que tal creas,
sino sólo que es el darlos
a la luz, tan sólo por
obedecer un mandato.
 
Esto es, si gustas creerlo,
que sobre eso no me mato,
pues al cabo harás lo que
se te pusiere en los cascos.
 
Y a Dios, que esto no es más de
darte la muestra del paño:
si no te agrada la pieza,
no desenvuelvas el fardo.

 

  • Prólogo al lector

    Estos versos, lector mío,
    que a tu deleite consagro,
    y sólo tienen de buenos
    conocer yo que son malos,
    ni disputártelos quiero
    ni quiero recomendarlos,
    porque eso fuera querer
    hacer de ellos mucho caso.
    ...

  • Resuelve la cuestión

    Que no me quiera Fabio al verse amado
    es dolor sin igual, en mi sentido;
    mas que me quiera Silvio aborrecido
    es menor mal, mas no menor enfado.
    ¿Qué sufrimiento no estará cansado,
    si siempre le resuenan al oído,
    tras la vana arrogancia de un querido,
    el cansado gemir de un desdeñado?
    ...

  • Imagen
    Calderón de la Barca

    La vida es sueño

    Calderón de la Barca

    Es verdad, pues: reprimamos
    esta fiera condición,
    esta furia, esta ambición,
    por si alguna vez soñamos.
    Y sí haremos, pues estamos
    en mundo tan singular,
    que el vivir sólo es soñar;
    y la experiencia me enseña,
    ...

  • Imagen
    Fray Miguel de Guevara

    No me mueve, mi Dios, para quererte...

    Fray Miguel de Guevara

    No me mueve, mi Dios, para quererte
    el cielo que me tienes prometido,
    ni me mueve el infierno tan temido
    para dejar por eso de ofenderte.
    Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
    clavado en una cruz y escarnecido,
    muéveme ver tu cuerpo tan herido,
    muévenme tus afrentas y tu muerte.
    ...

  • Imagen
    Francisco de Quevedo

    Desde la torre

    Francisco de Quevedo

    Retirado en la paz de estos desiertos,
    con pocos, pero doctos libros juntos,
    vivo en conversación con los difuntos
    y escucho con mis ojos a los muertos.
    Si no siempre entendidos, siempre abiertos,
    o enmiendan, o fecundan mis asuntos;
    y en músicos callados contrapuntos
    al sueño de la vida hablan despiertos.
    ...