A la cintura de una muchacha, de Vicente Gaos | Poema

    Poema en español
    A la cintura de una muchacha

    Oh, delgado contorno de la vida. 
    El fluir de la sangre en él acaba. 
    Oh, columna de luz y ansia de lava. 
    Volcán para mi mano estremecida. 

    Límite de la tarde preferida, 
    bajo un torso de niebla enajenada. 
    No hay tránsito a la noche enamorada, 
    pájaro sometido y sin salida. 

    Oh, ese cerrado cielo en que se unen 
    el poderoso mare y el labio suave 
    de la tierra: horizonte atormentado. 

    Cómo acecha la muerte ese volumen 
    hermoso, tan levísimo e ingrave. 
    Oh, la flecha de Dios en tu costado. 

    • No, corazón, no te hundas. 
      Y vosotros, ojos, no queráis cerraros en llanto. 
      La vida es mucho más larga, mucho más grande de lo que ahora 
      supones, mucho más magnánima. 
      ¿Te atreverás a decirle que te debe algo? 
      Eres tú quien se lo debes todo. 

    • ¿De dónde llegas tú, ilusión de un día 
      porvenir, tú, esperanza de un pasado 
      nunca cumplido, pero que yo ahora 
      evoco entre marchitas profecías 
      o anticipo en nostalgia? De recuerdos 
      y paciencias me nutro. Los ayeres 
      y los mañanas dóciles acuden 

    banner cuadrado de Audible
    banner horizontal de Audible