Luzbel, de Vicente Gaos | Poema

    Poema en español
    Luzbel

    Arcángel derribado, el más hermoso 
    de todos tú, el más bello, el que quisiste 
    ser como Dios, ser Dios, mi arcángel triste, 
    sueño mío rebelde y ambicioso. 

    Dios eres en tu cielo tenebroso, 
    señor de la tiniebla en que te hundiste 
    y de este corazón en que encendiste 
    un fuego oscuramente luminoso. 

    Demonio, señor mío, haz que en mi entraña 
    cante siempre su música el deseo 
    y el insaciable amor de la hermosura, 

    te dije un día a ti, ebrio de saña 
    mortal. Y, luego a Dios también: No creo. 
    Pero velaba Dios desde la altura. 

    • No, corazón, no te hundas. 
      Y vosotros, ojos, no queráis cerraros en llanto. 
      La vida es mucho más larga, mucho más grande de lo que ahora 
      supones, mucho más magnánima. 
      ¿Te atreverás a decirle que te debe algo? 
      Eres tú quien se lo debes todo. 

    • ¿De dónde llegas tú, ilusión de un día 
      porvenir, tú, esperanza de un pasado 
      nunca cumplido, pero que yo ahora 
      evoco entre marchitas profecías 
      o anticipo en nostalgia? De recuerdos 
      y paciencias me nutro. Los ayeres 
      y los mañanas dóciles acuden 

    banner cuadrado de Audible
    banner horizontal de Audible