'Romance de venganza', de Alfonsina Storni | Poema

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Título: Romance de venganza
Autor: Alfonsina Storni
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Romance de venganza

 
Cazador alto y tan bello
como en la tierra no hay dos,
se fue de caza una tarde
por los montes del Señor.
 
Seguro llevaba el paso,
listo el plomo, el corazón
repicando, la cabeza
erguida y dulce la voz.
 
Bajo el oro de la tarde
tanto el cazador cazó,
que finas lágrimas rojas
se puso a llorar el sol...
 
Cuando volvía cantando
suavemente a media voz
desde un árbol, enroscada,
una serpiente lo vio.
 
Iba a vengar a las aves,
mas, tremendo, el cazador
con hoja de firme acero
la cabeza le cortó.
 
Pero aguardándolo estaba
a muy pocos pasos yo...
lo até con mi cabellera
y dominé su furor.
 
Ya maniatado le dije:
—Pájaros matasteis vos,
y voy a tomar venganza
ahora que mío sois...
 
Mas no lo maté con armas,
nusqué una muerte peor:
¡Lo besé tan dulcemente
que le partí el corazón!
 
Envío
 
Cazador: si vas de caza
por los montes del Señor,
teme que pájaros venguen
hondas heridas de amor.

 

  • Hombre pequeñito

    Hombre pequeñito, hombre pequeñito,
    Suelta a tu canario que quiere volar...
    Yo soy el canario, hombre pequeñito,
    déjame saltar.
    Estuve en tu jaula, hombre pequeñito,
    hombre pequeñito que jaula me das.
    Digo pequeñito porque no me entiendes,
    ni me entenderás.
    ...

  • Veinte siglos

    Para decirte, amor, que te deseo,
    sin los rubores falsos del instinto.
    Estuve atada como Prometeo,
    pero una tarde me salí del cinto.
    Son veinte siglos que movió mi mano
    para poder decirte sin rubores:
    "Que la luz edifique mis amores".
    ¡Son veinte siglos los que alzo mi mano!
    ...

  • Ultrateléfono

    ¿Con Horacio? — Ya sé que en la vejiga
    tienes ahora un nido de palomas
    y tu motocicleta de cristales
    vuela sin hacer ruido por el cielo.
    —¿Papá? — He soñado que tu damajuana
    está crecida como el Tupungato;
    aún contiene tu cólera y mis versos.
    Echa una gota. Gracias. Ya estoy buena.
    ...

  • Tú que nunca serás

    Sábado fue, y capricho el beso dado,
    capricho de varón, audaz y fino,
    mas fue dulce el capricho masculino
    a este mi corazón, lobezno alado.
    No es que crea, no creo, si inclinado
    sobre mis manos te sentí divino,
    y me embriagué. Comprendo que este vino
    no es para mí, mas juega y rueda el dado.
    ...

  • Imagen
    Alfonsina Storni

    Hombre pequeñito

    Alfonsina Storni

    Hombre pequeñito, hombre pequeñito,
    Suelta a tu canario que quiere volar...
    Yo soy el canario, hombre pequeñito,
    déjame saltar.
    Estuve en tu jaula, hombre pequeñito,
    hombre pequeñito que jaula me das.
    Digo pequeñito porque no me entiendes,
    ni me entenderás.
    ...

  • Imagen
    Rosalía de Castro

    Las campanas

    Rosalía de Castro

    Yo las amo, yo las oigo,
    cual oigo el rumor del viento,
    el murmurar de la fuente
    o el balido de cordero.
    Como los pájaros, ellas,
    tan pronto asoma en los cielos
    el primer rayo del alba,
    le saludan con sus ecos.
    ...

  • Imagen
    Rosalía de Castro

    Del mar azul las transparentes olas...

    Rosalía de Castro

    Del mar azul las transparentes olas
    mientras blandas murmuran
    sobre la arena, hasta mis pies rodando,
    tentadoras me besan y me buscan.
    Inquietas lamen de mi planta el borde,
    lánzanme airosas su nevada espuma,
    y pienso que me llaman, que me atraen
    hacia sus salas húmedas.
    ...

  • Imagen
    Manuel Acuña

    A la patria

    Manuel Acuña

    Ante el recuerdo bendito
    de aquella noche sagrada
    en que la patria alherrojada
    rompió al fin su esclavitud;
    ante la dulce memoria
    de aquella hora y de aquel día,
    yo siento que en el alma mía
    canta algo como un laúd.
    ...