Sábado, de Alfonsina Storni | Poema

    Poema en español
    Sábado

    Me levanté temprano y anduve descalza 
    por los corredores: bajé a los jardines  
    y besé las plantas  
    absorbí los vahos limpios de la tierra, 
    tirada en la grama; 
    me bañé en la fuente que verdes achiras 
    circundan. Más tarde, mojados de agua 
    peiné mis cabellos. Perfumé las manos 
    con zumo oloroso de diamelas. Garzas 
    quisquillosas, finas, 
    de mi falda hurtaron doradas migajas. 
    Luego puse traje de clarín más leve 
    que la misma gasa. 
    De un salto ligero llevé hasta el vestíbulo 
    mi sillón de paja. 
    Fijos en la verja mis ojos quedaron, 
    fijos en la verja. 
    El reloj me dijo: diez de la mañana. 
    Adentro un sonido de loza y cristales: 
    comedor en sombra; manos que aprestaban 
    manteles. 
    Afuera, sol como no he visto 
    sobre el mármol blanco de la escalinata. 
    Fijos en la verja siguieron mis ojos, 
    fijos. Te esperaba.

    Alfonsina Storni (Suiza, 1892 - Mar del Plata, Argentina, 1938) es una de las más grandes poetas del continente sudamericano. Nacida en Suiza, vivió desde muy niña en Argentina, donde murió arrojándose al mar. Dotada de una exquisita sensibilidad y de un temperamento depresivo, plasmó en su poesía la intensa lucha interior, librada a lo largo de su vida, entre el ideal de justicia y nobleza que, a su entender, debía regir la vida de los seres humanos, y la realidad mediocre y poco grata que la rodeaba. Seriamente preocupada por las desigualdades sociales, su talante marcadamente rebelde asoma en sus primeros libros de poemas: La inquietud del rosal (1916), El dulce año (1918) e Irremediablemente (1919). Ocre (1925), poemario considerado su obra maestra en opinión de la crítica especializada, y que gira en torno al sentimiento de fracaso ante el amor y la vida, inicia su segunda etapa poética, caracterizada por el abandono de las formas poéticas modernistas y el acercamiento a una estética basada en el uso de elementos simbólicos: El mundo de siete pozos (1934) y Mascarilla y trébol (1938). Menos musical, y acaso menos intimista, marcada por la voluntad reflexiva y por el impacto de las nuevas vanguardias, la última etapa poética de Alfonsina Storni es una muestra de una inquietud creativa que busca renovarse constantemente. Poesía de una intensa humanidad, está siempre presente en ella el indignado sentir de la autora frente a la injusta situación de la mujer en una sociedad regida por hombres.