Ahora tienes que decirlo,
bien alto y bien claro.
Decirlo bien, nada de susurros
de altavoz descabezado.
Como tú sabes. Ya saben
de lo que eres capaz
cuando te escondes.
Acuérdate de la fuente,
agárrate al pasado y surge
como un árbol inesperado.
Acuérdate de nosotros,
de los que ya no estamos.
Tienes fracturas pendientes
con la justicia. Crecer
por las cuestas del ocaso,
¿hay segunda vez acaso?
No puedes quitar una coma
sin quitarte de en medio.
Busca la verdad como un verbo
en el diccionario de antónimos.
Estás harto. Ellos esperan
y tú; no avanzamos. Te lanzas al vacío,
a la red blanca que imaginas en el pozo,
la líquida seguridad de los años.
Humanos del mundo, escribíos.
Escribid vuestro nombre de futuro
en otros ojos.
Mirad lejos del nosotros.
Mirad distinto.
Mirad impresionismo.
Mirad abstracto.
Dejad de miraros entre vosotros
señalando al loco.
Escribid, malditos. Escribid
mientras podáis sujetaros
con tres dedos la esperanza.
Escribid bien, alto y claro.
Quise que viera mi muestrario
de amores disecados. Se asustó.
Me preguntó por esos huecos.
“No te preocupes, son crisálidas”.
Me preguntó por los alfileres vacíos.
“No te preocupes, no volverán”.
En sus pupilas negras
bailan las luciérnagas
cuando se enamoran.
Así nacen las estrellas.
Así, cuando se acercan,
late ignífera la aurora.
Así se apaga una vela.
Así, cuando se alejan,
olvida su olor la rosa.
La vida es eso que pasa
llegando a final de mes;
vacaciones un fin de semana
son el ataúd acorde al PIB.
Para que me escriba un poema
he soltado el lápiz,
me han arrastrado los pies hasta mi puerta
de lo bello: frágil.
Ayer queda tan lejos
como su sombra,
como cualquier sombra pasada
de luz intocable.
Este miedo constante
mantiene alerta la carne,
de puntillas la inocencia
tras la mirilla
del horizonte.
Ahora es tarde.
Nadie vendrá a salvarnos.
Ninguna esfinge nos dirá si hemos acertado
antes de afilar su ingenio.
Los corruptos no comparten método
ni criterio con los justos.
No reparten tampoco el triunfo
que a los propios es ajeno.
Si usted no tiene una cuenta en Suiza
no entenderá este poema,
no entenderá las noticias,
las causas de la guerra,
las semanas de siete días.
Esta noche estoy solo.
Trayectoria intransitiva
sumergido absurdo,
espejo roto blando húmedo.
Esta noche estoy.
Formulario ex profeso.
Residuo quedo
de la constancia.