Azucenas en camisa, de Gerardo Diego | Poema

    Poema en español
    Azucenas en camisa

    A Fernando Villalón 
     
    Venid a oír de rosas y azucenas 
    la alborotada esbelta risa 
    Venid a ver las rosas sin cadenas 
    las azucenas en camisa 

    Venid las amazonas del instinto 
    los caballeros sin espuelas 
    aquí al jardín injerto en laberinto 
    de girasoles y de bielas 

    Una música en níquel sustentada 
    cabellos curvos peina urgente 
    y hay sólo una mejilla acelerada 
    y una oropéndola que miente 

    Agria sazón la del febril minuto 
    todo picado de favores 
    cuando al jazmín le recomienda el luto 
    un ruiseñor de ruiseñores 

    Cuando el que vuelve de silbar a solas 
    el vals de «Ya no más Me muero» 
    comienza a perseguir por las corolas 
    la certidumbre del sombrero 

    No amigos míos Vuelva la armonía 
    y el bienestar de los claveles 
    Mi corazón amigos fue algún día 
    tierno galope de corceles 

    Quiero vivir La vida es nuevo estilo 
    grifo de amor grifo de llanto 
    Girafa del vivir Tu cuello en vilo 
    yo te estimulo y te levanto 

    Pasad jinetes leves de la aurora 
    hacia un oeste de violetas 
    Lejos de mí la trompa engañadora 
    y al ralantí vuestras corvetas 

    Toman las nubes a extremar sus bordes 
    más cada día decisivos 
    Y a su contacto puéblense de acordes 
    los dulces nervios electivos 

    Rozan mis manos dádivas agudas 
    lunas calientes y dichosas 
    Sabed que desde hoy andan desnudas 
    las azucenas y las rosas

    Gerardo Diego fue un poeta español, miembro de la llamada Generación del 27, que nació en Santander, el 3 de Octubre de 1896. Licenciado en Letras, impartió clases en distintos institutos españoles, aunque ya para entonces había comenzado su carrera literaria, primero centrándose en la escritura de cuentos para luego, ya en 1920, pasar a la poesía con El romancero de la novia. Se considera su publicación de la antología Poesía española: 1915-1931, la primera reunión de los poetas que formarían el cuerpo de la Generación del 27. Pasa la Guerra Civil en Francia y tras el conflicto continúa con su actividad docente y poética. En el año 1947 fue elegido miembro de la RAE. A lo largo de su vida recibió distintos premios y homenajes, entre los que habría de destacar el Calderón de la Barca de 1962, y el más importante de la lengua castellana, el Premio Cervantes, que recibió en 1979. Gerardo Diego murió en Madrid el 8 de Julio de 1987.