Colorado colorín ¡como alegras mi jardín sin un ave melodiosa, ni una hoja ni una rosa! Colorado colorín, canta, encántame sin fin. Bate, bate magistral la bolita de cristal o el levísimo clarín que, sin duda en el estuche
Diciembre ha congelado su aliento de dos filos, y lo resopla desde los cielos congelados, como una llama seca desarrollada en hilos, como una larga ruina que ataca a los soldados.
Desde que el alba quiso ser alba, toda eres madre. Quiso la luna profundamente llena. En tu dolor lunar he visto dos mujeres, y un removido abismo bajo una luz serena. . ¡Qué olor a madreselva desgarrada y hendida!
Ha enmudecido el campo, presintiendo la lluvia. Reaparece en la tierra su primer abandono. La alegría del cielo se desconsuela a veces, sobre un pastor sediento.