'Tristes guerras', de Miguel Hernández | Poema

Título: Tristes guerras
Autor: Miguel Hernández
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Tristes guerras

 

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
 
Tristes. Tristes.
 
Tristes armas
si no son las palabras.
 
Tristes. Tristes.
 
Tristes hombres
si no mueren de amores.
 
Tristes. Tristes.

 

  • Elegía

    Yo quiero ser llorando el hortelano
    de la tierra que ocupas y estercolas,
    compañero del alma, tan temprano.
    Alimentando lluvias, caracolas
    y órganos mi dolor sin instrumento,
    a las desalentadas amapolas
    daré tu corazón por alimento.
    Tanto dolor se agrupa en mi costado
    ...

  • Tristes guerras

    Tristes guerras
    si no es amor la empresa.
    Tristes. Tristes.
    Tristes armas
    si no son las palabras.
    Tristes. Tristes.
    Tristes hombres
    si no mueren de amores.
    ...

  • El sol, la rosa y el niño

    El sol, la rosa y el niño
    flores de un día nacieron.
    Los de cada día son
    soles, flores, niños nuevos.
    Mañana no seré yo:
    otro será el verdadero.
    Y no seré más allá
    de quien quiera su recuerdo.
    ...

  • Elegía primera

    Atraviesa la muerte con herrumbrosas lanzas,
    y en traje de cañón, las parameras
    donde cultiva el hombre raíces y esperanzas,
    y llueve sal, y esparce calaveras.
    Verdura de las eras,
    ¿qué tiempo prevalece la alegría?
    El sol pudre la sangre, la cubre de asechanzas
    y hace brotar la sombra más sombría.
    ...

  • Rubén Darío

    Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
    y más la piedra dura porque esa ya no siente,
    pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
    ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
    Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
    y el temor de haber sido y un futuro terror...
    Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
    y sufrir por la vida y por la sombra y por
    ...

  • Federico García Lorca

    Su luna de pergamino
    Preciosa tocando viene
    por un anfibio sendero
    de cristales y laureles.
    El silencio sin estrellas,
    huyendo del sonsonete,
    cae donde el mar bate y canta
    su noche llena de peces.
    ...

  • Mario Benedetti

    Quizá fue una hecatombe de esperanzas
    un derrumbe de algun modo previsto
    ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido
    todas mis intuiciones se asomaron
    para verme sufrir
    y por cierto me vieron
    hasta aquí había hecho y rehecho
    mis trayectos contigo
    ...

  • Ángel González

    Te llaman porvenir
    porque no vienes nunca.
    Te llaman: porvenir,
    y esperan que tú llegues
    como un animal manso
    a comer en su mano.
    Pero tú permaneces
    más allá de las horas,
    ...