Mis ojos sin tus ojos, de Miguel Hernández | Poema Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos, que son dos hormigueros solitarios, y son mis manos sin las tuyas varios intratables espinos a manojos. Leer el poema
Sentado sobre los muertos, de Miguel Hernández | Poema Sentado sobre los muertos que se han callado en dos meses, beso zapatos vacíos y empuño rabiosamente la mano del corazón y el alma que lo sostiene. Leer el poema
El niño yuntero, de Miguel Hernández | Poema Carne de yugo, ha nacido más humillado que bello, con el cuello perseguido por el yugo para el cuello. Nace, como la herramienta, a los golpes destinado, de una tierra descontenta y un insatisfecho arado. Leer el poema
El último rincón, de Miguel Hernández | Poema El último y el primero: rincón para el sol más grande, sepultura de esta vida donde tus ojos no caben. Allí quisiera tenderme para desenamorarme. Por el olivo lo quiero, lo percibo por la calle, se sume por los rincones Leer el poema
Tus cartas son un vino, de Miguel Hernández | Poema Tus cartas son un vino que me trastorna y son el único alimento para mi corazón. Desde que estoy ausente no sé sino soñar, igual que el mar tu cuerpo, amargo igual que el mar. Leer el poema
Mis ojos, de Miguel Hernández | Poema Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos, que son dos hormigueros solitarios, y son mis manos sin las tuyas varios intratables espinos a manojos. Leer el poema
Los cobardes, de Miguel Hernández | Poema Hombres veo que de hombres sólo tienen, sólo gastan el parecer y el cigarro, el pantalón y la barba. Leer el poema
Umbrío por la pena, casi bruno, de Miguel Hernández | Poema Umbrío por la pena, casi bruno, porque la pena tizna cuando estalla, donde yo no me hayo no se halla hombre más apenado que ninguno. Sobre la pena duermo solo y uno, Leer el poema