Usté, de Rafael de León | Poema

    Poema en español
    Usté

    Eso de hablarnos de usté 
    aunque estemos los dos solos, 
    y que de usté a mí me digas, 
    y yo de usté a ti te hable, 
    tiene una gracia..., es tan nuevo, 
    que rompe todos los moldes 
    del 'tú por tú', tan gastado 
    entre gente que se quiere. 

    Además, que, así de usté, 
    parece que a cualquier hora, 
    ya sea de noche o de día, 
    somos dos desconocidos 
    que acaban de conocerse... 

    -¿Quiere usté dar un paseo? 
    -¿Qué le parece la tarde? 
    -¿Verdá que es blanca esta rosa? 
    -Su reló va adelantado... 

    Y nos queremos los dos 
    cada vez con más locura, 
    y nuestras vidas son ya 
    dos ríos entrelazados... 
    y hemos partido la luna 
    como un pan de miga blanda, 
    la mitad, para tu boca, 
    la mitad, para la mía. 

    Llámame de usté ya siempre, 
    porque si de tú me hablaras, 
    romperías el encanto 
    de esta aristocracia nueva 
    del corazón y del beso 
    y de la esquina imprevista... 

    Mi vida, que yo te sienta, 
    muchas veces al oído, 
    decirme, cuando esté triste: 
    '¡Ay, cómo le quiero a usté'!