Ex libris, de Santiago Montobbio | Poema

    Poema en español
    Ex libris


    No es bueno apretar el alma, por ver si sale tinta. 
    El papel sigue siendo el asesino -el asesino de ti- 
    y quizá es mejor que la sombra y que sus dagas 
    por antiguas voces descalzas vayan. Por antiguas voces, 
    muy lejos del número y sus cárceles, entre nieblas 
    olvidadas. Pero también pienso que con todo esto 
    tal vez puedas hacer algún día un cuadernillo; 
    que con todo esto -rojos, nieblas y niños 
    que se dicen adiós por las esquinas- quizá sí puedas 
    reunir unos ilegibles pedazos de diario 
    para con paciencia zurcirlos, tarde adentro, 
    hasta que torpemente formen un libro hecho de frío. 
    Y quizá sobre sus grises tapas de lluvia 
    puedas tú poner también mi nombre antiguo 
    y, justo debajo, las sabidas fechas 
    de mi nacimiento y muerte. Y entonces 
    mi nombre pequeño allí, mi nombre -pobre- 
    que no sé ya si da pena o si da risa 
    así grabado en unas tapas 
    ante las que puedas abrazar las evaporadas siluetas 
    de unos tristes fantasmas sentimentales que no soy 
    pero que los viejos papeles tercamente dicen que sí fui.