Triqui triqui, de Álvaro Sarró | Poema

    Poema en español
    Triqui triqui

    Nochebuena.
    El rey ya ha balbuceado su arenga.
    La familia se reúne en torno a una mesa invadida por vieiras gratinadas y langostinos.
    En las copas, el vino ecológico de tía M.
    En los cuerpos, sus efectos.

    Con el transcurrir de los platos, la charla se vuelve picarona.
    Mi padre cuenta que, en más de una ocasión, escuchó a los suyos hacer el amor.

    La yaya protesta.
    'Es que el yayo era muy escandaloso'.

    Papá aporta detalles.
    'Me acuerdo de un día que estuvieron una hora, triqui triqui, triqui triqui, triqui triqui... Y yo, en la cama, mirando el reloj con cara de espanto'.
    Todos reímos.
    La yaya también, aunque se tapa la cara, avergonzada.

    Cuando retira las manos
    ha rejuvenecido veinte años.

    • En nuestro día a día es imposible captarlo; salvo, quizás, cuando estás embebido en el torbellino de tu imaginación. (Especialmente, si el reloj de la mesilla marca las dos y cuarenta y tres de la madrugada).
      Encerrado, en la habitación asfixiante.

    • Cada día me asemejo un poco más al cadáver que seré.
      Algunas veces la evidencia me atenaza.
      Me paro frente al espejo.
      E intento verme morir.
      Segundo a segundo.
      Célula a célula.
      Una ojerosa imagen me devuelve la tentativa desde el otro lado.

    • El futuro allí enfrente, riéndose de él.
      El pasado detrás, atormentándolo.
      'Suerte que tengo este whisky de oferta', pensó el niñato.
      Y se sirvió otro chorro, procurando acertar en el vaso que se encontraba al otro lado de la ventana de lágrimas.

    • Mi vaso de tubo mantiene el equilibrio sobre el curvado expendedor de papel higiénico.
      La rodaja de limón flota impávida entre cubos de hielo en descomposición.
      Meo con las manos en los bolsillos y la espalda contra la puerta del retrete.
      Milagrosamente estoy acertando.

    banner cuadrado de Audible
    banner horizontal de Audible