tu vida es tu vida no dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión mantente alerta hay salidas
hay una luz en algún lugar puede que no sea mucha luz pero vence a la oscuridad
mantente alerta los dioses te ofrecerán oportunidades conócelas tómalas
no puedes vencer a la muerte pero puedes vencer a la muerte en la vida, a veces y mientras más a menudo aprendas a hacerlo más luz habrá
tu vida es tu vida conócela mientras la tengas
tú eres maravilloso los dioses esperan para deleitarse en ti.
Charles Bukowski nació en Adernach, (1920-1994). Vivió en su infancia y adolescencia en un entorno familiar y social violento, hecho que marcaría el devenir de su posterior producción literaria. Pieza capital de la que se vino en llamar generación beat, su vida fue tan radical como las historias narradas en sus propias obras. Adicto al sexo, las drogas y el alcohol, su literatura, casi autobiográfica, es fiel reflejo de su lucha contra el aburguesamiento y la comodidad. Su realismo descarnado y lírico y su humor ácido y desencantado han influido en multitud de escritores de generaciones posteriores.
Escucha, le dije, ¿Por qué no me metes la lengua en el culo? No, dijo ella. Bueno, dije yo, ¿Si te meto mi lengua en tu culo primero lo harás tú luego? Vale, dijo. Metí mi cabeza por abajo y observé, separé un poco,
Éste da clases ése vive con su mamá. a aquel lo mantiene su padre alcohólico con cara enrojecida y cerebro de mosquito. éste se mete anfetaminas y fue mantenido por la misma mujer durante 14 años. ése escribe una novela cada diez días
la casa de al lado me pone triste. el hombre y la mujer se levantan temprano y van a trabajar. vuelven a casa por la tarde, temprano. tienen un chico y una chica. a las 9 pm todas las luces de la casa están apagadas.
Algunos dicen que debemos eliminar del poema los remordimientos personales, permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero ¡Por Dios! ¡Doce poemas perdidos y no tengo copias! ¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores! ¡Es intolerable!
Querida, encuentra lo que amas y deja que te mate. Deja que consuma de ti tu todo. Deja que se adhiera a tu espalda y te agobie hasta la eventual nada.
En 1985 una biblioteca pública de Alemania eliminó los ejemplares de “Tales of Ordinary Madness” un sofrito de sus relatos. Alguien envió a Bukowski una carta para explicarle lo sucedido. Él contestó de esta manera.
Una mujer, una rueda ponchada, una enfermedad, un deseo; temores ante ti, temores que puedes estudiar como las piezas de un tablero de ajedrez... no son las cosas importantes las que llevan a un hombre al