tu vida es tu vida no dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión mantente alerta hay salidas
hay una luz en algún lugar puede que no sea mucha luz pero vence a la oscuridad
mantente alerta los dioses te ofrecerán oportunidades conócelas tómalas
no puedes vencer a la muerte pero puedes vencer a la muerte en la vida, a veces y mientras más a menudo aprendas a hacerlo más luz habrá
tu vida es tu vida conócela mientras la tengas
tú eres maravilloso los dioses esperan para deleitarse en ti.
Charles Bukowski nació en Adernach, (1920-1994). Vivió en su infancia y adolescencia en un entorno familiar y social violento, hecho que marcaría el devenir de su posterior producción literaria. Pieza capital de la que se vino en llamar generación beat, su vida fue tan radical como las historias narradas en sus propias obras. Adicto al sexo, las drogas y el alcohol, su literatura, casi autobiográfica, es fiel reflejo de su lucha contra el aburguesamiento y la comodidad. Su realismo descarnado y lírico y su humor ácido y desencantado han influido en multitud de escritores de generaciones posteriores.
Si consideramos lo que puede verse: motores que nos vuelven locos, amantes que acaban odiándose, ese pescado que en el mercado mira fijamente hacia atrás adentrándose en nuestras mentes, flores podridas, moscas atrapadas en telarañas,
Nadie puede salvarte sino tú mismo. te verás una y otra vez en situaciones casi imposibles. intentarán una y otra vez por medio de subterfugios, engaños o por la fuerza que renuncies, te des por vencido y/o mueras lentamente por dentro.
Nacidos así en esto mientras los rostros de tiza sonríen mientras la señora Muerte ríe mientras los ascensores se rompen mientras se disuelven los paisajes políticos mientras el muchacho de las bolsas del supermercado se recibe de la universidad
estoy enamorada ella es joven, dijo, pero mírame, tengo lindos tobillos, y mira mis muñecas, tengo lindas muñecas oh, Dios mío, pensé que esto estaba funcionando, y ahora está ella de nuevo, cada vez que llama te vuelves loco,
La carne cubre el hueso y dentro le ponen un cerebro y a veces un alma, y las mujeres arrojan jarrones contra las paredes y los hombres beben demasiado y nadie encuentra al otro pero siguen buscando de cama