Aún no se conoce la forma de la vida,
si todo proviene de un continente
que no es hongo, animal o planta;
cómo era la primera procariota
que guardó el alma dentro de su cuerpo,
éranse unas condiciones extremas,
éranse unos átomos semilla,
éranse reacciones químicas,
la vida, transformación en la supervivencia.
quién fue la primera eucariota
en enredar su secreto para esconderlo
érase una soledad extrema,
érase una proporción expuesta bajo llave
érase la simbiosis anterior al mestizaje,
la vida, evolución en la persistencia.
¿A dónde van los dioses y las diosas sin nombre?
Las sociedades son árboles
de un bosque planetario.
Nacen las fronteras y el territorio
allá donde hay un pueblo,
una rama de historia y olvido.
Es una hoja una persona,
alternas y opuestas en cada pecíolo,
hojas de tronco o de copa,
yemas para ser flor o tallo díscolo.
Las palabras de los libros
son las necesidades hechas viento,
son las curiosidades hechas vino,
son las heridas hechas cieno.
La humanidad es un árbol
quemando el bosque.
Una vez quise ser bibliotecario
para matar moscas en el trabajo,
regañar a algún huérfano de libro,
traslucir sinopsis de una máscara,
adivinar la signatura pendiente.
Ni los sabios son inmunes a la ignorancia
ebria en dirección contraria.
Dame un minuto por favor.
Me gustaría hablar
en este aciago día
sobre la...
sobre la paz en el mundo:
Aprovecho esta...
a ver si me dejan.
Hay quienes cobran la baja
mientras trabajan,
y quienes trabajan
pero nunca cobrarán paro.
Hay quienes se dan de alta
y no trabajan
y quienes son pobres y/o trabajan
y/o como esclavos
y/o sin contrato.
El sol de la timidez
me lame la nuca,
eriza las ideas
en atascado fluir del verbo,
lengua sin idioma,
paladar sin verso.
¿A qué sabe un poema?
¿De qué color son los sueños?
Blanco, amarillo, violeta
amargo, si no es compartido.
Como si el amor,
como si la vida,
reducidos a este
casi todo, casi juntos,
casi siempre.
Ella, aquella lejana
forma de expresión,
balanza en equilibrio
de días fugaces,
de atmósferas infinitas.
Es preferible
ser hermano del hambre
a sobrino de la opulencia.
En estos tiempos
de venta de nuevos conceptos
a través de la ignorancia misma
es fácil estar del lado
de lo innecesario.
Se llaman estromatolitos,
sedientos devoradores de luz
a milenios defecando oxígeno.
Bacterias como yo y como tú
en mitad del universo; seres vivos.
Creadores de viento y lluvia,
dioses minúsculos, diosas burbuja.