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'Setenta balcones y ninguna flor', de Baldomero Fernández Moreno | Poema

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Título: Setenta balcones y ninguna flor
Autor: Baldomero Fernández Moreno
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Setenta balcones y ninguna flor

 
Setenta balcones hay en esta casa,
setenta balcones y ninguna flor.
¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
¿Odian el perfume, odian el color?
 
La piedra desnuda de tristeza agobia,
¡Dan una tristeza los negros balcones!
¿No hay en esta casa una niña novia?
¿No hay algún poeta bobo de ilusiones?
 
¿Ninguno desea ver tras los cristales
una diminuta copia de jardín?
¿En la piedra blanca trepar los rosales,
en los hierros negros abrirse un jazmín?
 
Si no aman las plantas no amarán el ave,
no sabrán de música, de rimas, de amor.
Nunca se oirá un beso, jamás se oirá un clave...
 
¡Setenta balcones y ninguna flor!

 

  • Soneto de tus vísceras

    Harto ya de alabar tu piel dorada,
    tus externas y muchas perfecciones,
    canto al jardín azul de tus pulmones
    y a tu tráquea elegante y anillada.
    Canto a tu masa intestinal rosada,
    al bazo, al páncreas, a los epiplones,
    al doble filtro gris de tus riñones
    y a tu matriz profunda y renovada.
    ...

  • Setenta balcones y ninguna flor

    Setenta balcones hay en esta casa,
    setenta balcones y ninguna flor.
    ¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
    ¿Odian el perfume, odian el color?
    La piedra desnuda de tristeza agobia,
    ¡Dan una tristeza los negros balcones!
    ¿No hay en esta casa una niña novia?
    ¿No hay algún poeta bobo de ilusiones?
    ...

  • Traspatio

    En el patio en que alza su azul la lavandera,
    un molino trabaja con tan loca alegría,
    que se abren las hojas cerradas de la higuera,
    se tornasola un pato y un pajarillo pía.
    Ladrillos desiguales, fragmentos de papeles,
    el traspatio es el último refugio del hogar.
    El que absorbe las migas duras de los manteles,
    las miradas perdidas, las ganas de llorar.
    ...

  • Nocturno

    Piernas de vagabundo, corazón de mendigo,
    marcho por lsa tinieblas a la merced del viento.
    Me estoy quedando, amigos, casi sin un amigo,
    pero no sé encender la luz de mi aposento.
    Si ya conoces todos los rincones urbanos,
    si no hay rostro noctámbulo que no conozcas ya,
    si has estrechado inútilmente todas las manos,
    ¿qué haces a estas horas solo por la ciudad?
    ...

  • Imagen
    Baldomero Fernández Moreno

    Soneto de tus vísceras

    Baldomero Fernández Moreno

    Harto ya de alabar tu piel dorada,
    tus externas y muchas perfecciones,
    canto al jardín azul de tus pulmones
    y a tu tráquea elegante y anillada.
    Canto a tu masa intestinal rosada,
    al bazo, al páncreas, a los epiplones,
    al doble filtro gris de tus riñones
    y a tu matriz profunda y renovada.
    ...

  • Imagen
    Federico García Lorca

    Pequeño poema infinito

    Federico García Lorca

    Equivocar el camino
    es llegar a la nieve
    y llegar a la nieve
    es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios.
    Equivocar el camino
    es llegar a la mujer,
    la mujer que no teme la luz,
    la mujer que mata dos gallos en un segundo,
    ...

  • Imagen
    Rubén Darío

    Melancolía

    Rubén Darío

    Hermano, tú que tienes la luz, dime la mía.
    Soy como un ciego. Voy sin rumbo y ando a tientas.
    Voy bajo tempestades y tormentas
    ciego de sueño y loco de armonía.
    Ése es mi mal. Soñar. La poesía
    es la camisa férrea de mil puntas cruentas
    que llevo sobre el alma. Las espinas sangrientas
    dejan caer las gotas de mi melancolía.
    ..

  • Imagen
    Vicente Aleixandre

    Cinemática

    Vicente Aleixandre

    Venías cerrada, hermética,
    a ramalazos de viento
    crudo, por calles tajadas
    a golpe de rachas, seco.
    Planos simultáneos —sombras:
    abierta, cerrada—. Suelos.
    De bocas de frío, el frío.
    Se arremolinaba el viento
    ...