'Nocturno', de Baldomero Fernández Moreno | Poema

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Título: Nocturno
Autor: Baldomero Fernández Moreno
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Nocturno

 
Piernas de vagabundo, corazón de mendigo,
marcho por lsa tinieblas a la merced del viento.
Me estoy quedando, amigos, casi sin un amigo,
pero no sé encender la luz de mi aposento.
 
Si ya conoces todos los rincones urbanos,
si no hay rostro noctámbulo que no conozcas ya,
si has estrechado inútilmente todas las manos,
¿qué haces a estas horas solo por la ciudad?

 

  • Soneto de tus vísceras

    Harto ya de alabar tu piel dorada,
    tus externas y muchas perfecciones,
    canto al jardín azul de tus pulmones
    y a tu tráquea elegante y anillada.
    Canto a tu masa intestinal rosada,
    al bazo, al páncreas, a los epiplones,
    al doble filtro gris de tus riñones
    y a tu matriz profunda y renovada.
    ...

  • Setenta balcones y ninguna flor

    Setenta balcones hay en esta casa,
    setenta balcones y ninguna flor.
    ¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
    ¿Odian el perfume, odian el color?
    La piedra desnuda de tristeza agobia,
    ¡Dan una tristeza los negros balcones!
    ¿No hay en esta casa una niña novia?
    ¿No hay algún poeta bobo de ilusiones?
    ...

  • Traspatio

    En el patio en que alza su azul la lavandera,
    un molino trabaja con tan loca alegría,
    que se abren las hojas cerradas de la higuera,
    se tornasola un pato y un pajarillo pía.
    Ladrillos desiguales, fragmentos de papeles,
    el traspatio es el último refugio del hogar.
    El que absorbe las migas duras de los manteles,
    las miradas perdidas, las ganas de llorar.
    ...

  • Nocturno

    Piernas de vagabundo, corazón de mendigo,
    marcho por lsa tinieblas a la merced del viento.
    Me estoy quedando, amigos, casi sin un amigo,
    pero no sé encender la luz de mi aposento.
    Si ya conoces todos los rincones urbanos,
    si no hay rostro noctámbulo que no conozcas ya,
    si has estrechado inútilmente todas las manos,
    ¿qué haces a estas horas solo por la ciudad?
    ...

  • Imagen
    Paul Géraldy

    Despedida

    Paul Géraldy

    Conque entonces, adiós. ¿No olvidas nada?
    Bueno, vete... Podemos despedirnos.
    ¿Ya no tenemos nada qué decirnos?
    Te dejo, puedes irte...
    Aunque no, espera, espera todavía
    que pare de llover... Espera un rato.
    Y sobre todo, ve bien abrigada,
    pues ya sabes el frío que hace allí afuera.
    ...

  • Imagen
    Federico García Lorca

    San Gabriel - Sevilla

    Federico García Lorca

    Un bello niño de junco,
    anchos hombros, fino talle
    piel de nocturna manzana,
    boca triste y ojos grandes,
    nervio de plata caliente,
    ronda la desierta calle.
    Sus zapatos de charol
    rompen las dalias del aire,
    ...

  • Imagen
    Juana de Ibarbourou

    El dulce milagro

    Juana de Ibarbourou

    ¿Qué es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen.
    Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen.
    Mi amante besóme las manos, y en ellas,
    ¡oh gracia! brotaron rosas como estrellas.
    Y voy por la senda voceando el encanto
    y de dicha alterno sonrisa con llanto
    y bajo el milagro de mi encantamiento
    se aroman de rosas las alas del viento.
    ...

  • Imagen
    Baldomero Fernández Moreno

    Soneto de tus vísceras

    Baldomero Fernández Moreno

    Harto ya de alabar tu piel dorada,
    tus externas y muchas perfecciones,
    canto al jardín azul de tus pulmones
    y a tu tráquea elegante y anillada.
    Canto a tu masa intestinal rosada,
    al bazo, al páncreas, a los epiplones,
    al doble filtro gris de tus riñones
    y a tu matriz profunda y renovada.
    ...